Sería conveniente saber por dónde andan las acciones del Gobierno Nacional respecto a la educación, a la cual se refirió el presidente de la República en su segunda toma de posesión, ratificándolo luego ante la Asamblea de las Naciones Unidas, en el sentido de ser Colombia, en 2025, modelo en educación para América Latina.
Lo digo porque en Salgar, corregimiento de Puerto Colombia, Atlántico, existe un colegio público mixto, dividido en tres inmuebles separados, donde el calor es insoportable, las estructuras están deterioradas, no hay vegetación alguna, chicos y chicas hacen el recreo en la calle, a dos metros del comedor infantil corren aguas mal olientes, es decir, todo es perfecto para la deserción escolar.
Ahora bien, lo dicho sobre Salgar, por ser mi campo de observación, puede extrapolarse a otras regiones del país. En 400 municipios es peor, porque no hay presencia del Estado, como lo ha dicho la valerosa senadora Claudia López, de tal suerte que los propósitos del primer mandatario son bastante ambiciosos y creo que, ante la pasividad de las autoridades, muy difícil de cumplir.
Para realizarlo, desde ya los secretarios de Educación departamentales y municipales, con el apoyo de gobernadores y alcaldes respectivos, deben dedicarse a la tarea de observar en la práctica de qué forma y condiciones se desarrolla el proceso de educar, ajustándolo a las nuevas teorías científicas sobre el particular y adecuando las instalaciones para la confortabilidad de los alumnos, con el fin de que éstos se encuentren en un espacio agradable y eficiente para el fin perseguido, sólo así podrá lograrse, en parte, la bella utopía del presidente Santos.
Emiro Guerrero. Bogotá.
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Increíble, hoy cumple tres meses el mismo texto. ¡Pobres difuntos!
Víctor Manuel Acevedo Prada. Bucaramanga.
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