No siempre la esperanza es lo último que se pierde, aquí se perdió hace más de doce años.
Los uniformados secuestrados por las Farc hace catorce años, Libio Martínez, Álvaro Moreno, Elkin Hernández y Édgar Duarte, fueron asesinados con un tiro de gracia, desarmados y amarrados, durante un rescate militar en el departamento del Caquetá. Esta era la estrategia a la cual se refería el presidente Santos y ahí está el resultado. La retaliación y respuesta del Frente 63 guerrillero no perdonó, ni perdonará, la dada de baja de Alfonso Cano, hace unas semanas. Ahora vendrán las condecoraciones póstumas a sus familias, ya para qué, porque en cualquier país volver glorioso de la guerra y honrado de medallas es un triunfo, pero no mudos y helados en una caja fría. Bellacos. Presidente Santos, si quiere acabar con las Farc legalice el negocio de la droga, pues mientras ellos sean los amos de éste cartel, jamás conoceremos la paz. A sus familias nuestro solidario abrazo.
Helena Manrique. Bogotá.
Shakira
Quiero felicitarlos por la revista Ellas que circuló el viernes. Sin duda es la mejor revista que han hecho todo el año. Qué fotografía la de Shakira. Qué calidad de revista.
Los lectores nos encontramos muy complacidos con este producto
Pedro Antonio Sanabria. Bogotá.
Muy mal los golpes bajos de Uribe
Es contradictorio que el expresidente Uribe acusara a Piedad Córdoba de hablar contra su gobierno a extranjeros y el haga algo peor, prácticamente incitar una conspiración y saboteo venezolano a la visita del presidente Santos a Venezuela. También es absurdo que al expresidente Uribe no le importe la sanidad de la economía colombiana y proponga sacrificarla para beneficiar una enemistad con Venezuela. Uribe no deja de mostrar una inquina y un odio insaciable tanto contra el presidente Chávez como contra el presidente Santos, que desborda cualquier cordura diplomática. Pero el peor daño de estas acciones divisionistas e intrigantes de Uribe cae sobre él mismo. Sería mucho más práctico para Uribe que se preocupara de atender los juzgados que han recolectado evidencia en contra de él y tratar de demostrar con hechos y ante las cortes cualquier inocencia que él reclame. Uribe está haciéndose daño con su actividad política sin invitación y con instigaciones como la que está promoviendo con la oposición venezolana. Esta conducta es inaceptable.
José María Rodríguez. Bogotá.