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La justicia cojea y sigue cojeando

10 de diciembre de 2014 - 11:00 p. m.

Para asombro de los colombianos de a pie se vienen presentando casos donde la justicia en este país desdice de una verdadera democracia.

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Es el hecho contundente de un conductor irresponsable que, conduciendo a una velocidad de 180 kilómetros por hora (parece que en una carrera de piques), arrolla en la entrada de Bogotá, a una familia que viene con un pariente en estado grave para llevarlo a la clínica por problemas del corazón.

En el choque violento fallecen los ocupantes, y este conductor desalmado, en vez de auxiliar a los heridos, opta por huir de la escena del choque.

Otro caso aberrante es el homenaje que se pensaba hacer al ingeniero propietario de la firma Space de Medellín causante con su equipo de ingenieros de la debacle de las torres de apartamentos, donde muchas familias cifraban sus esperanzas de tener una vivienda digna para sus hijos y su núcleo familiar. Todo esto sin responder cabalmente por los perjuicios causados a las familias afectadas.

Jorge Eliécer Gaitán Ayala, que fue abogado penalista y lo demostró en casos que le dieron renombre, manifestó que aquí en Colombia la ley sólo se aplica a las personas humildes. Esta afirmación causa mucha tristeza, pero los hechos recientes confirman lo dicho por el caudillo liberal.

Luis Castellanos García.

 Bogotá.

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