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La paz no está cerca

23 de junio de 2013 - 05:00 p. m.

La paz no está cerca como se puede llegar a creer. No es que sea pesimista, también la anhelo como la mayoría de colombianos, pues nadie ha estado exento de las barbaridades de esta guerra injusta y llena de crueldad. La filosofía del pensamiento marxista-leninista es llegar al poder por todos los medios.

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Por ello las Farc y el Eln optaron por el terrorismo como arma de intimidación y opresión; han ejercido la violencia sistemática para mantener el dominio territorial y la obsecuencia política; han acudido a todas las formas ilícitas de enriquecimiento, para mantener la horda de asesinos; han violado en toda su extensión los derechos humanos bajo el rótulo revolucionario.

Su fin último es una doctrina que encapsula ideológicamente a sus integrantes, por lo que muchos no están de acuerdo con la paz, sino con llegar al poder. La seguridad democrática diezmó a las Farc, pero eso no significa que estén derrotadas, tienen la capacidad de reacomodamiento, y ese es el espacio que están ganando en La Habana: organizando una cumbre guerrillera. Cada día que pasa enredan lo que debiera ser claro, con propuestas que no son coherentes. Creen que Colombia está en el siglo pasado, desconociendo que tenemos una de las constituciones más modernas y avanzadas del mundo.

Lo lógico es que se hable del desarme, de reparación, de justicia, de reinserción, de hacer política, pero hasta ahora han propuesto una agenda descontextualizada, lo que demuestra que sólo les interesa el poder, por el medio que sea. Amanecerá y veremos una guerrilla narcoterrorista oxigenada y continuando con su filosofía marxista-leninista, es decir, con la creencia de que el único camino es la violencia, esa que nos ha aterrorizado toda una vida, inclusive acudiendo a la coartada y a la falacia como instrumentos de desviación de la verdad.

Aquí lo que queda es seguir apostándole a la legalidad y a la fortaleza de la Fuerza Pública.

Édgar Bejarano. Bogotá.

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