El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La realidad del gremio médico en Colombia

02 de abril de 2020 - 12:00 a. m.

En tiempos de miedo e incertidumbre, es común al ser humano el buscar una figura que represente la esperanza en un futuro seguro, una figura que represente lo que, para ese momento, sean los estándares de un humano entregado por los demás y dispuesto a sacrificarse por un bien común.

PUBLICIDAD

Hoy por hoy, nos encontramos en un escenario donde un nuevo virus respiratorio —el SARS-CoV2— está causando estragos, diezmando las vidas de personas en todas las naciones donde se ha manifestado y causando gran preocupación, como Italia y España, que prácticamente han sucumbido a su furioso embate.

Desde que se decretó el estado de emergencia nacional y el aislamiento obligatorio, el médico en Colombia ha pasado a ser la figura que representa la esperanza en la lucha contra esta nueva enfermedad, pero poco se ha hablado de la realidad del médico en este país.

Basta con hacer una encuesta en cualquier ciudad, y nos podemos dar cuenta de que las garantías laborales son prácticamente inexistentes para el gremio médico, tanto para médicos generales como especialistas, subespecialistas y supraespecialistas. La proliferación sin control de contratos por prestación de servicios, tan cómodos para los empleadores, niega al personal médico unas condiciones laborales dignas, vacaciones pagas, cesantías, primas y cobertura de incapacidades. Al no existir un vínculo laboral, el empleador puede disponer de los servicios del profesional en cuestión en cualquier momento y simplemente cancelar el contrato de manera inmediata, sin tener que pagar una indemnización por ello, dejando al profesional completamente desvalido en un mercado laboral muy competitivo, donde se busca al que ofrezca sus servicios por el menor precio.

Considero que este tema debería ser discutido abierta y frontalmente con todos los actores, públicos y privados, ya que en el gremio de la salud en Colombia tanto sus médicos como enfermeros, terapeutas y demás profesionales vemos cómo cada día nuestras condiciones laborales se deterioran. Hemos sido explotados por un sistema mercantilista que busca réditos y generar ganancias para unos pocos, y hemos visto que, de manera descarada, nos niegan nuestros derechos como trabajadores.

Es hora de que al gremio de la salud se le reconozca su importancia real y lugar en la sociedad. Es hora de que se investigue y sancione a los empleadores que contratan por prestación de servicios y vulneran los derechos de sus empleados. Es hora de que nos sean dadas las garantías que tienen el resto de trabajadores en este país, las que tenemos todo el derecho de exigir.

No basta con aplausos y con el título de héroes que los medios nos están dando, no es justo que romanticen de esa manera la realidad y la explotación a la que estamos sometidos a diario.

Ricardo Montenegro Orozco. Cirujano general.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias