El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

La universidad y la paz

27 de marzo de 2016 - 09:00 p. m.

Una carta sobre la relación de las universidades con el posconflicto.

PUBLICIDAD

La universidad y la paz

En la edición de El Espectador del pasado 12 de marzo se planteó como tema del día “El plan de las universidades para la paz”, y pensé que se trataba de un plan de todo el sector universitario del país. Me sorprende que a estas alturas no haya una política de educación superior con tendencia al posconflicto; o que ninguna universidad esté liderando un plan que las una para afrontar una etapa compleja, una vez se firmen los acuerdos de paz.

No obstante, algunas vienen formulando estrategias, como la Universidad de los Andes y la U. Pedagógica Nacional, eso alienta porque se trata de trabajar la temática de manera transversal en todas las carreras universitarias, entendiéndose que la nueva generación será la llamada a aplicar, con criterio pacífico, todo lo que se le diga en la universidad, pero sobre todo lo que observe, como parte de su formación integral. De allí la importancia de la ética universitaria, porque lo que digan y hagan los rectores y decanos, directores y coordinadores, investigadores y docentes, administrativos y servicios generales, será el espejo para las jóvenes de estas generaciones que estarán atentos a ver cómo actúan los directivos de hoy.En particular, es muy significativo lo que se ha propuesto la U. Pedagógica Nacional, para que se convierta en un ejemplo nacional: formar profesionales para la paz. Esa formación, naturalmente, tiene que estar en armonía con la misión y visión, que solo son auténticas cuando el estudiante comprueba en el entorno inmediato de la universidad que esos aspectos, que se han trajinado tanto en los discursos académicos, son una verdad viviente entre directivos, administrativos, trabajadores y estudiantes. Lo demás es hipocresía y eso tiene un alto costo en la vida del futuro profesional, que aplicará sin escrúpulos los esquemas que percibió. La U. Pedagógica Nacional ha comenzado por casa y con aspectos ligados a la vida cotidiana del universitario, el mejoramiento de las relaciones entre los diferentes estamentos universitarios y también apuntó a mejorar las condiciones de los docentes.

La formación de profesionales con criterio de construcción de paz tendrá que ser la estrategia obligatoria de todo el sector universitario. Los distintos planes de desarrollo de la educación superior deberán demostrar cómo se plasmarán en la realidad sus compromisos para una nación pacífica.

Ana María Córdoba Barahona. Pasto. 

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

Paz

Ver todas las noticias