Con desagradable e indignante sorpresa leí el artículo publicado por Aura Lucía Mera en El Espectador el día martes 29 de mayo, pág. 33.
Aunque cada vez más El Espectador se está caracterizando por su marcado talante antirreligioso católico, esto no justifica de ninguna manera que periodistas como Aura Lucía Mera utilicen expresiones tan soeces, ofensivas y antiéticas hacia los religiosos salesianos, por el hecho de haber solicitado ante el Consejo de Estado el registro de la marca “Divino Niño” para proteger este sagrado nombre de identidad católica de los abusos, a veces grotescos, que se están haciendo de él, como rumbiaderos, ventas de licor, centros naturistas y adivinación, etcétera.
Es necesario recordar a la opinión pública que fue el sacerdote salesiano Juan del Rizzo quien inició la devoción al Divino Niño en el barrio 20 de Julio, en 1935, devoción caracterizada por el fervor religioso para millones de católicos y la solidaridad con los pobres.
* Mario L. Peresson Tonelli. Sacerdote salesiano.
Preguntas odiosas
1. Policías buscando a Karen Gamba (periodista que lanzó por chat falsa alarma en diciembre de 2011 ante supuesto “paseo millonario”): 1.500 en radio patrullas, motos y camionetas, y miles de taxistas. Policías buscando a Rosa Elvira Cely (víctima de violación que llamó al 1-2-3): cinco a caballo que la encontraron cinco horas después.
2. ¿Quién atendió el chat de Gamba?: un coronel, amigo de la supuesta y embriagada víctima. ¿Quién atendió la llamada angustiosa de Rosa Elvira?: un soñoliento auxiliar de Policía.
3. Reacción de la Policía ante chat de Gamba: tres minutos. Reacción de la Policía ante llamada de Rosa Elvira: tres horas (los bomberos afirman que la llamada para apoyo la recibieron de la Policía casi a las 5:00 a.m.; primera noticia habla de que a la 1:00 a.m. Rosa Elvira llamó desde su celular al 1-2-3 pidiendo ayuda).
4. Recompensa por los asesinos de los estudiantes de la U. de los Andes (Mateo y Margarita, asesinados en enero 2011 en Córdoba): $500 millones. Recompensa por violadores y asesinos de estudiante del Colegio Técnico Comercial Manuela Beltrán (Rosa Elvira): $10 millones. Hay cosas que el dinero sí puede comprar; por ejemplo, la justicia. Lo demás lo hace el tráfico de influencias.
Pregunta estúpida: si a Rosa Elvira “apenas” la violan y asesinan de manera “normal”, ¿habría esta ola de indignación? ¿O es por el morbo del empalamiento que hoy nos despertamos iracundos, indignados y sedientos de justicia?
* Melquisedec Torres Ortiz. Bogotá.