El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

No se debe jugar con la institucionalidad

12 de noviembre de 2019 - 01:00 a. m.

No puede ser que por “perseguir decididamente los criminales que buscan desestabilizar el país” le apliquen, congresistas amigos de la institucionalidad, moción de censura a un ministro que cumple con su deber. Viniendo así a configurarse la fabricaciòn de un anillo que le cae de perlas a los que desde hace un buen tiempo le quieren apostar a hacerle la vida invivible al presidente Duque: aquellos que quieren cambiar el orden y las reglas que imperan en Colombia, todas ellas inscritas en la Constitución del país. Y pensar, asunto que es desafortunado, que esas fuerzas deben estar felices con lo ocurrido al ministro, pues ello entra con perfección de relojero a sus objetivos de brusca y estridente oposición al gobierno Duque.

PUBLICIDAD

Y me digo: ¿qué culpa tiene un ministro de Defensa de que espíritus protervos estén reclutando a la fuerza menores de edad para sus malhadados fines, todos en la mira de desestabilizar la institucionalidad? Desafortunado y triste que delincuentes los llevaron al delito y perdieron sus vidas.

Es francamente desafortunado para Colombia que congresistas de los partidos políticos que defienden la institucionalidad, y que le dan el visto bueno al modelo de economía que existe, le generen procesos de crisis e inestabilidad al poder ejecutivo, olvidando que todo ello es entregarle oxígeno muy puro a las a las fuerzas que quieren provocarle una vueltacanela a la libertad y orden que impera; que nos puede llevar a ser otro país donde reine el totalitarismo: que ponen en estampida brutal a las naciones, por querer cambiarlo todo de un día para otro, en un santiamén.

No son paulatinos y suaves con la cristalización de las ideas transformadoras que dicen tener.

Eso de acabar con las libertades políticas y económicas es toda una pesadilla muy asustadora y triste para las familias.En América hay fatales pruebas al respecto.

Indicado el momento para decir que el Congreso ha sido inferior en su respuesta institucional a la nueva dinámica que el gobierno Duque le quiere dar a sus relaciones con el poder legislativo, ya que quiere erradicar ese perverso mecanismo de la mermelada.

Rogelio Vallejo Obando. Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias