Luis Carlos Galán, el gran liberal de ideas grandes de las que aún quedan algunas muy valiosas, dijo alguna vez en un discurso citando a Gaitán: «Colombia no puede lograr su destino si no sabe conciliar al país político con el país nacional», hablando de lo que es en realidad por una parte el pueblo y por el otro, la burocracia que lo gobierna.
Y continuaba: “Sin el país político, Colombia no puede organizar su proceso de decisiones de manera responsable y auténtica”, dando cuenta de que la burocracia y los gobernantes que la componen deben existir, para dar origen a una verdadera organización y que en torno a ella se erijan las mejores políticas y la más responsable toma de decisiones. Para concluir: “Pero, sin el país nacional, el país político corre el riesgo de permanecer en un gueto incomprendido o incomunicado con el proceso de la vida colectiva”. Este riesgo del que habla Galán es el que se ha corrido a lo largo de toda la historia de Colombia, sin demeritar algunas excepciones, en el que la burocracia se excede en su papeleo y su oficinismo, y no gobierna como debe ser, en vez de acercarse al pueblo y darse cuenta de los verdaderos problemas y necesidades reales que tienen los colombianos. En este momento son más que útiles las palabras de Galán, es hora de que la brecha entre el país político y el país nacional se cierre y se reconcilie con el fin de garantizar un bienestar general a cada uno de los colombianos.
Carlos Ortiz Bonilla. Bogotá.
La palabra más bella del español
El Instituto Cervantes de España celebró el Día E (español) en su tercera edición, con una convocatoria a diferentes figuras del espectáculo, como Shakira, el Nobel peruano Mario Vargas Llosa, el escritor chileno Antonio Skármeta y el actor mexicano Gael García Bernal, para que ellos propusieran la palabra más bella del español, sometiéndola a votación popular. Ganó Querétaro propuesta por Bernal. Antes de proponerla, ha debido investigar, es más, los organizadores han debido de hacerlo, pues Querétaro es una palabra de origen indígena, por lo tanto no cumple con lo requerido. Querétaro: Ciudad de México, capital del estado del mismo nombre, famosa por los fusilamientos de Maximiliano de Habsburgo, Miguel Miramón y Tomás Mejía. Querétaro proviene de la palabra de origen purépecha crettaro (‘lugar de peñas’). También se dice que es una voz mexicana que en lengua otomí significa: ‘Juego de pelota’. Somos 500 millones de hispanoparlantes, pero el uso correcto y el respeto por la lengua están cada vez más en desuso. Mi palabra sin duda es: poesía.
Helena Manrique. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com