No es para concluir el pulso entre los simpatizantes con un modelo de salud estatizado o uno privatizado, tampoco es para desenredar los conceptos técnicos, académicos y científicos sobre niveles de prevención, niveles de complejidad en la atención, redes integrales o integradas, territorios sanitarios, planes de intervenciones colectivas, los determinantes de la salud y la estrategia renovada de atención primaria en salud.
El Congreso Nacional, el recinto de la democracia, es donde se pactan los intereses de los distintos grupos sociales, donde se define el mecanismo para articular el precepto constitucional del derecho fundamental a la salud, con la realidad económica objetiva de la República de Colombia, con la capacidad de generar empleo y riqueza, de conciliar la retórica política del paraíso que soñamos, con la capacidad para financiar, con cuotas de salario mínimo, la construcción de un sistema de salud nacional que compita con el resto del mundo en calidad, oportunidad, integralidad y suficiencia.
Ya lo definió el nobel de economía John Buchanan, el alcance de la clase política, que son los que toman las decisiones, está limitado por la elección popular, es por un término fijo, no responde por resultados, no continúan al cambio de gobierno, y mientras se toman su tiempo las maternas siguen pujando, los viejos se siguen infartando, los motociclistas se siguen fracturando y los niños siguen desnutridos con fiebre, vómito y diarrea.
La salud y sus determinantes son el centro del debate político en el concepto de la economía del bienestar, es transversal a todos los partidos políticos, se necesita definir los territorios sanitarios para reacomodar los mecanismos de poder en el sector con el proceso de descentralización, cambiar el diseño de la administración del multibillonario negocio, público y privado, mediado por recomendaciones, nombramientos, contratos, pagos, glosas y descuentos que dejen satisfechos a todos los agentes económicos, para lograr un nuevo contrato social.
Son los gremios de la salud los llamados a liderar el diseño de las reformas, para superar las inequidades, a mitigar la corrupción, a revivir las leyes muertas que se acatan, pero no se cumplen, es el talento humano en salud el que desarrolla y ejecuta el modelo, con sostenibilidad para proteger de globos financieros y quiebras al sector real de clínicas y hospitales, de generar valor en la inversión asistencial, para beneficio de los pacientes.
Roberto Díaz González. Neiva, Colegio Médico Colombiano
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