Protestemos y denunciemos ante la opinión pública el incumplimiento de la promesa hecha por el presidente Santos en su campaña reeleccionista ante un grupo numeroso de pensionados, en las instalaciones de la Caja de Compensación “Compensar”, cuando dijo que la cotización del 12% en salud para los pensionados sería reducida al 4%.
Corrobora esto el compromiso efectuado en la sesión del 24 de diciembre de 2013 de la Comisión Permanente de Concertación de Políticas Salariales y Laborales que pacta la reducción de este monto (carta del Ministerio de Trabajo, abril 14 de 2014). Desvirtúa lo anterior la carta del ministro de Hacienda y Crédito Público, por la cual emite “Concepto desfavorable” y solicita el archivo del proyecto de ley N° 183 de 2014, ya aprobado en Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, proyecto al cual el presidente dio “vía libre”. Entendemos con esto que la “Prosperidad para Todos”, lema del gobierno Santos, no alcanza a la población desprotegida de los pensionados, ya que los recursos se agotaron en las grandes empresas a las cuales el mencionado ministro les regaló más de $14 billones, al excluirlos del pago del 8% patronal.
Señores del Gobierno: las promesas de campaña no son un asunto retórico, son pactos entre un candidato y sus electores, y cuando no se cumplen no dejan de ser simples populismos, demagogia y engaño a unos electores que confiaron en ello. Solicitamos al Congreso Nacional que se siga dando trámite a este proyecto o a otro reivindicando así a quienes trabajamos más de 20 años para el Estado colombiano y cotizamos el 4% de los salarios para salud, como trabajadores activos.
Víctor Hugo Montes Campuzano. Presidente de la Asociación de Docentes Pensionados de la Universidad Nacional de Colombia.
Refrito
Se ha vuelto costumbre en nuestro país responder a cualquier acusación con el argumento de que se trata de un “refrito”. Con eso, el acusado y sus acólitos, exorcizan su culpa y todo queda tan “impoluto” como antes de realizar el acto imputado. Y parece ser que esa “defensa” es suficiente argumento para la justicia y para la sociedad civil (cualquier cosa que eso sea). Así las cosas, los delitos nuevos se dejan transformar en “refritos” y parte sin novedad. Y esta sociedad que ya se acostumbró a todo lo malo de las prácticas politiqueras, no parece darse cuenta de que, precisamente, el hecho de que cada delito se torne en refrito es uno de los problemas más graves de la justicia colombiana.
Diego Hoyos Duque. Medellín.