La última Vuelta a Colombia en bicicleta dejó varias preguntas sin responder. Algunos periodistas, más preocupados por una “selfie” con Goga Ruiz-Sandoval que por su verdadera labor, se olvidaron de hacer las preguntas duras por los controles antidoping, los pagos atrasados a los ciclistas de varios equipos, o el manejo de recursos en la Federación Colombiana de Ciclismo (FCC).
Un ciclista de 38 años al que no se le hacen controles regulares antidoping es capaz de superar la potencia de un ciclista 10 años menor que él en el Tour de Francia. Muchos sospechan, pero pocos hablan. “Por Mancondo también se viaja en bicicleta”, dice algún paisano al pasar. No son pocos los que se preguntan cómo es posible que algunos de los participantes en la Vuelta a Colombia puedan ascender el Alto de Palmas en Medellín (contrarreloj final) con una relación de watts por kilogramo superior a la que desarrolló el último campeón del Tour de Francia, en un puerto de montaña similar, en la etapa en que sacó la ventaja suficiente para hacerse con el Malliot Amarrillo (Etapa 10. Tarbes- La Pierre Saint Martin). Para evitar las críticas infundadas a los corredores y para ganar en transparencia, aquí unas preguntas para la FCC o para algún equipo de ciclismo de los que particiaron en la Vuelta a Colombia 2015 y que esté comprometido con la #Tolerancia0 : -¿Cuándo y con qué regularidad se hicieron controles antidoping en la Vuelta a Colombia 2015?-¿Qué tipo de controles se realizaron (orina y sangre); (¿sólo orina o sólo sangre)? -¿Quién estuvo a cargo de los controles antidoping y cuándo se harán públicos los resultados?-¿Cuáles fueron los datos de rendimiento (km/h, ppm, w, rpm) de sus corredores durante la última contrarreloj (ascenso Alto de Palmas) y en cada etapa de la última Vuelta a Colombia?-¿Los equipos usan alguna dieta o tratamiento médico espcífico con los corredores? ¿Cuáles y por qué?; ¿Son procedimientos sometidos al control o análisis de la UCI? Julián Martín Berrío. Toronto. Envíe sus cartas a lector@elespectador.com