Profesión líder y el medio ambiente
Quiero felicitarlos por la gran iniciativa Profesión Líder que lidera El Espectador; igualmente, por su escrito de la edición de hoy (ayer) “Líderes para un país en transición«, que sintetiza muy bien las necesidades de nuestra querida Colombia, en materia de liderazgo, en esta nueva etapa del posconflicto. Estas iniciativas hacen la diferencia, y los tres ejes -gobierno corporativo, ética y legalidad- fueron, sin lugar a dudas, muy bien seleccionados.
Como uno de los líderes que he sido en la defensa del medio ambiente en nuestro país (defensor del agua, Santurbán, y los demás 35 páramos del país) quiero ponerme a su disposición para tan importante iniciativa. Tengo el pleno convencimiento de que el medio ambiente es uno de los temas imprescindibles en la agenda del posconflicto. He afirmado, por citar un ejemplo, cómo los páramos —nuestras fábricas de agua— tienen que ser vistos —además de ser reservorios de agua— como reservorios de paz, pues grande es la problemática que se genera alrededor de la carencia del vital y preciado líquido —desplazamientos y conflictos humanos, incluso se vislumbran guerras futuras por tal motivo—, de no tomarse las medidas oportunas y pertinentes para su conservación. Además, por su esencia y su naturaleza que los hace únicos en el mundo, los páramos deberían considerarse como patrimonios de la humanidad (en nuestro país el agua que consumimos el 70 % de los colombianos se produce en ellos).
También he afirmado que el trasfondo de la causa que he liderado es un tema de principios, valores morales y ética, pensando en las generaciones futuras y teniendo como pilar el desarrollo sostenible que, como bien sabemos, consiste en satisfacer las necesidades presentes sin comprometer los recursos y posibilidades de las generaciones futuras.
El liderazgo no puede estar a espaldas de los principios, los valores morales y la ética. Estos jamás pueden ser negociables.
Erwing Rodríguez-Salah.
Sobre Nairo
Quiero aplaudir la reflexión a este tema que no sólo ha sucedido con el brillante Nairo, también con la selección Colombia, con Falcao y muchos otras y otros grandes colombianos no sólo deportistas, sino representantes en otros ámbitos. Creo que debe ser un llamado a la forma de ver al otro desde el hogar, desde que es un bebé y el acompañamiento en el proceso de formación. Ahí radica el cambio de pensamiento no sólo en ese aspecto, sino en el valor al otro y si es necesario insistir para cambiar ese pensamiento equivocado, eso es lo que nos crea el abismo con sociedades como Canadá, Suecia, incluso EE. UU.
Mónica Mesa
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