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Quieren tapar el Castillo San Felipe

21 de abril de 2016 - 09:06 p. m.

Protesta por un proyecto inmobiliario de tres torres que podría afectar al monumento emblemático de Cartagena de Indias.

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Quieren tapar el Castillo San FelipeCon esta quiero levantar una voz de protesta por la construcción de unas torres cerca del Castillo San Felipe de Barajas, impuestas por el Gobierno central como viviendas V.I.S..

Un monumento tan importante en América Latina, como es el Castillo San Felipe, no puede continuar con tantos desaciertos. Primero, fue el dejar construir lo que se llamó la Comida Caribe, hoy estación de Policía, durante el gobierno municipal de Díaz Redondo. Segundo, la construcción del Mall Plaza. Tercero, la construcción de un hotel frente al monumento. Cuarto, que en el POT estén contempladas construcciones urbanas y comerciales en el sector, en vez de ser un gran parque los alrededores de la majestuosidad de San Felipe de Barajas.

De estos cuatro puntos, que yo me acuerde, se escribieron muchas columnas periodísticas, incluidos, también, los conceptos acertados del Concejo Municipal, en donde participé invitado junto con la doctora Pía Mogollón, funcionaria de la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena de la época, donde se plantearon soluciones que se evitaran los puntos anteriormente expuestos.

Haciendo un poco de historia, todo ese sector fue declarado de utilidad pública en la década del 70. Como gerente el extinto Instituto de Crédito Territorial, erradicamos a Chambacú, donde habitaban más de 10.000 personas, con el fin de darles mejores oportunidades habitacionales y salvar los alrededores del Castillo. En la década del 50, el alcalde Vicente Martínez Martelo demolió una casona de cuatro pisos, que era un tugurio llamado el Corralón de Mainero, y otras viviendas construidas en la sima y cima del Castillo.

Todo ese trabajo era para sacar visualmente al Castillo, visto desde la ciudad amurallada, dar soluciones viales a la ciudad y ornamentar sus alrededores, dándole la importancia que tiene ese monumento, en beneficio de Cartagena. Posteriormente al trabajo y a ese esfuerzo, por motivos e influencias de tipo económico, no se prorrogó esa declaratoria y se perdió el trabajo hecho por años.

Hoy, para que se continúe derramando el agua del vaso, vamos a dejar, por incompetencia nuestra, que se construyan unas torres de 30 pisos en cercanías del Castillo, que van contra cualquier norma urbanística del sitio y más aun siendo una ciudad declarada Patrimonio de la Humanidad, título que debemos defender a toda costa. Todos los días hacemos disparates para que nos quiten ese nombre tan valioso para Cartagena de Indias.

Hoy no hacemos sino atacar la ciudad por todos los flancos. Eduard Vernon, en 1741, y los demás piratas que atacaron a Cartagena en todos los tiempos, parecen ser unos piojos, en comparación con lo que le hacemos nosotros a la ciudad.

Planeación Municipal, ente sin compromisos, curadores urbanos que no hacen sino leer una reglamentación escrita y con eso proceden, sin examinar qué está bien o mal para el desarrollo urbano de la ciudad.

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Con esta, quiero enviar un mensaje que dice: Cartagenero, despierta, que aun estamos en la época del Tuerto López, cuando en su poesía decía que parecemos una Caterva de Vencejos.

Reynaldo Martinez Emiliani. Cartagena.

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