El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Reficar en el gobierno de Uribe

19 de julio de 2017 - 09:00 p. m.

Ante la columna de Salomón Kalmanovitz titulada “Reficar: Corrupción de alto nivel”, publicada el pasado 16 de julio en El Espectador, nos permitimos hacerle llegar las siguientes precisiones:

PUBLICIDAD

1.Las decisiones del proyecto Reficar, como las relacionadas con Propilco, fueron tomadas por la Junta Directiva de Ecopetrol, cuyos miembros eran personas altamente preparadas y capaces, sin consultar con la Presidencia de República.

2. La escogencia de Glencore como socio se surtió a través de un proceso licitatorio que manejó directamente Ecopetrol, como lo ha manifestado el doctor Isaac Yanovich, y que, como en todo los casos, la Presidencia de la República respetó.

El proceso se inició con la invitación enviada a 38 firmas internacionales para que conocieran el proyecto, 11 de las cuales fueron a los dos eventos que se realizaron, uno en Nueva York y otro en Bogotá, para dar detalles y explicarlo.

Posteriormente se fijaron por parte de Ecopetrol, ABN AMRO Bank, la consultora Sumatoria y la firma de abogados Herrera, Pose y Ruiz, los requisitos habilitantes para participar en la subasta: tener un patrimonio neto de al menos USD$500 millones y que hubiesen obtenido financiación en proyectos de infraestructura similares de por lo menos USD$1.000 millones en los últimos cinco años.

Sólo cuatro de las firmas cumplieron con las exigencias, de las cuales dos presentaron oferta, Petrobras y Glencore, quien ofreció USD$ 630,7 millones, USD$ 35,7 millones más que Petrobras y USD$ 5 millones por encima del precio de reserva que era de USD$ 625 millones. Un mes después, se incrementó en USD$25 millones el monto a pagar, con lo cual el precio total desembolsado por el 51 % de las acciones de Reficar fue de USD$656 millones más el capital de trabajo que le correspondía, que era USD$135,1 millones, para un total de USD$791,5 millones.

3. Glencore alegó la crisis económica de 2008 para justificar sus incumplimientos. En Davos, Suiza, el expresidente Uribe se reunió con el presidente de Glencore, en presencia de tres altos funcionarios de su Gobierno, y le exigió cumplir o compensar a Ecopetrol como condición para permanecer en el país.

La salida de Glencore de Reficar le generó un castigo económico. Ecopetrol recompró en el 2009 el 51 % de Reficar a Glencore por USD$544 millones, USD$246,5 millones menos que lo pagado por la firma suiza años antes.

Ecopetrol consideró como “buen negocio” la recompra de Reficar y corroboró en su momento que la suma pagada estaba cubierta por caja, inventarios y un valor auditado del proyecto.

No ad for you

El ministro de Hacienda, Mauricio Cárdenas, en entrevista con Yamid Amat para El Tiempo, afirmó que siendo miembro de la Junta Directiva de Ecopetrol estuvo de acuerdo con la recompra de las acciones.

Ecopetrol tomó autónomamente, sin concepto de Presidencia, la decisión de comprarle a Glencore.

No ad for you

En cumplimiento de los principios profesionales de equilibrio informativo y objetividad, solicitamos respetuosamente que El Espectador pueda publicar la presente nota aclaratoria.

Equipo de comunicaciones y prensa de Álvaro Uribe Vélez.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias