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Respaldo a un editorial

26 de junio de 2013 - 06:00 p. m.

Como casi todo lo relacionado con el expresidente Uribe resulta conflictivo, no podía ser menos el resultado de la convocatoria del History Channel para elegir al “Gran Colombiano”.

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Personalmente expreso mi respaldo total al director de El Espectador y me identifico en cuanto a la profunda desilusión por el resultado, pues eso demuestra la emotividad de la gente al votar y la tendencia a anclarse en un presente sin el mínimo asomo de reflexión.

Claro que esa adaptación de la BBC de Londres a la colombiana requería un mayor estudio. La clasificación de personajes no fue la más adecuada. ¿Qué hace un joven para votar: revisar la historia colombiana, averiguar con sus padres y maestros, leer por su propia cuenta o inclinarse por alguien de sus afectos? Cuántos votarían por “molestar”. Por otra parte, los “furibistas” con seguridad que amanecieron y anochecieron votando, entendible cuando se trata de sacarle partido a una convocatoria de esa categoría. Me pregunto si los verdaderos historiadores o los estudiosos de la vida colombiana se dieron el trabajo de votar, si los universitarios se preocuparon por buscar ese personaje como ejercicio académico, en fin, si quienes votaron responden a un perfil de relativa formación y conocimiento de la vida del país desde hace 200 años.

Insisto en que la clasificación de personajes que presentaron se prestaba más para confusión. Se puede tener idea de un colombiano ilustre de hace 50, 100 o 150 años; pero cómo tomar una decisión, especialmente los jóvenes, si también presentan gente valiosa de la farándula o de los deportes, porque todos tiene mérito y todos han aportado su granito de arena. Pero una cosa es lucirse en esos espacios hoy —hace años no había tantos estímulos y oportunidades y la Vuelta a Colombia es un buen ejemplo— y otra muy diferentes es pensar la libertad, la dignidad, la democracia, la vida misma del ciudadano y jugarse la vida, el prestigio y muchas cosas más en aras de una vida mejor para las generaciones venideras.

La convocatoria para elegir al “Gran Colombiano” deja en evidencia la ignorancia, superficialidad e ingratitud de muchos colombianos hacia personajes maravillosos de este país que nunca tuvieron a su alcance las condiciones que rodean al “gran colombiano” Álvaro Uribe Vélez. Para quienes sentimos entusiasmo por la literatura y el periodismo, como lo expresa el director de El Espectador, nos habría gustado que el elegido fuera Gabriel García Márquez o alguien de sus mismos quilates, alguien lejos del mundanal ruido… de la política, tal como ahora se la ejerce.

Ana María Córdoba. Pasto.

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