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¿Se eliminará el túnel peatonal?

11 de julio de 2011 - 06:00 p. m.

Vivo en la Avenida 26, junto con mi familia. En el conjunto se nos ha informado por personal que trabaja en las obras que uno de los proyectos que se eliminó de la Fase III de Transmilenio fue el túnel peatonal que comunicaría el sistema entre las calles 26 y la carrera 30.

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Con ello evidentemente las líneas más importantes quedan separadas y los pasajeros que vayan o regresen del aeropuerto, con maletas, para tomar al sur o al norte de la ciudad, tendrán que salirse del sistema y cargar sus maletas por casi medio kilómetro, para volver a ingresar al mismo.

Como esto nos parece el colmo, como así lo hemos comentado los vecinos, recurro a ustedes para que se les informe de manera veraz sobre este aspecto y, de ser cierto, a lo menos quede constancia pública de semejante falla o, si lo consideran pertinente, eleven las quejas públicas para que no se siga atropellando más a la ciudad.

Luis E. Manrique. Bogotá.

Por las trochas de Santander

Más meritoria fue la apertura y el mantenimiento que hicieron nuestros gobernantes a mediados del siglo pasado Mariano Ospina, Alfonso López Pumarejo, Darío Echandía, Eduardo Santos y Laureano Gómez, quienes a pesar de las adversidades de la época sin maquinaria, a pica y pala, abrieron y mantuvieron transitables las mismas carreteras que hoy tenemos. En esos tiempos al menos se podía transitar. Hoy, 60 años después, es un viacrucis viajar a Bogotá, Cúcuta o Barrancabermeja por la cantidad de mulas que no caben en la carretera que las une —mejor, que las separa— con Bucaramanga. Huecos por doquier, derrumbes y lo que es peor: demasiado angosta para tanto tráfico. Trayectos que se tienen que sortear a 20 km/h como si viviéramos en los años 50 del siglo pasado. Santander está presentando un retardo en su estructura vial tan marcado que demanda la apertura de la doble calzada Bucaramanga-Tunja; Bucaramanga-Cúcuta y Bucaramanga-Barranca. Cuánta falta nos hace Enrique Olaya Herrera o Miguel Abadía Méndez, con quienes seguramente tendríamos mejores y excelentes vías porque los actuales no tienen ni idea de cómo se construyen.

Fabio A. Ribero. Socorro.

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