Síntesis existencial: la escuela taller de la vida
En la travesía de la existencia, cada instante se convierte en una lección en esta escuela taller llamada vida. A medida que enfrentamos circunstancias, adversidades, golpes y relaciones, todos compartimos la misma travesía en una nave donde algunos se unen y otros se separan. En este viaje enfrentamos olas, tempestades, treguas y conflictos, experimentando la diversidad de la vida contra viento y marea. En este viaje pasamos de la relajación a la euforia, de la lucidez a la locura y de la paz a la guerra, reflejando nuestra naturaleza humana, “humanos demasiados humanos”.
Aunque nos consideramos bípedos con la capacidad de hablar, nuestra racionalidad a veces se pierde en el ritmo de la vida. La palabra “hombre” se convierte en un término universal que engloba a todas las criaturas orgánicas humanas con una chispa de racionalidad. La noción de equidad de género se presenta como una ilusión, ya que el género proyecta universalidad en lugar de dualidad. Somos uno con el universo, el planeta, la patria y la humanidad. Entonces, ¿por qué buscamos separarnos por género cuando la sexualidad trasciende esas complejas diferencias locales? Este cuestionamiento refleja la ignorancia que persiste en nuestra sociedad.
A pesar de que algunas personas se sientan rechazadas por la mención de “nosotros, los hombres”, es esencial comprender que “hombre” es una palabra universal que abarca a todos los seres humanos con racionalidad. La llamada equidad de género se revela como una broma de ilusas mentes sin oficio, ya que el género proyecta universalidad en lugar de dualidad.
Para concluir, esta reflexión sobre la existencia puede ser leída con rapidez y rechazada por aquellos sumergidos en la ignorancia de este siglo. Sin embargo, se espera que este texto deje una enseñanza valiosa: el poder del silencio. En ocasiones es preferible callar en lugar de hablar y escribir sin sentido, permitiendo que nuestras acciones y experiencias hablen por sí mismas.
Luis Alfonso Pérez Puerta.
Sobre un editorial
Como afirma su editorial, la reforma a la salud en la Cámara dejó de ser técnica para convertirse en un debate político que solo depende de la correlación de fuerzas del Gobierno en el Legislativo.
Al colombiano de a pie, el que se enferma y enfrenta las diversas barreras de acceso para solucionar sus dolencias, no le interesa si el Gobierno tiene o no las mayorías, o si las consigue con mermelada o con lentejas.
Lo que interesa al pueblo colombiano es que los parlamentarios honren la majestad de su investidura y legislen pensando en dotar a Colombia del mejor sistema de salud posible de acuerdo con su nivel de desarrollo político, social y económico.
Herman Redondo Gómez.
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