Ante el acto de barbarie cometido en Tumaco se deben suspender las conversaciones en La Habana, para que las Farc entreguen a los asesinos de nuestros héroes.
Me solidarizo e identifico con lo señalado en su editorial titulado “Cruzar la raya” (El Espectador, marzo 26/14), al establecer que la muerte de los dos policías, en traje de civil, en estado de indefensión, constituye un acto de barbarie, condenable desde todo punto de vista ético y jurídico.
Me identifico con ustedes al señalar que para las Farc, la guerra les sirve para justificar cualquier cosa que se cometa dentro de ella.
El señor general Palomino anunció que denunciará la muerte de sus hombres ante organismos internacionales, por la violación al derecho internacional humanitario. Anunció de igual manera que ofrece una recompensa de 100 millones de pesos a quien informe el paradero de los asesinos. Los policiales estaban de civil, no portaban armas, sino kits escolares para entregar a la comunidad. No fueron muertes en combate, sino asesinatos a sangre fría, con sevicia, mediante secuestro.
Los verdaderos golpes a la paz, los ocasiona la misma guerrilla de las Farc.
Pero la nota más indignante, que incrementa el repudio, el rechazo total, la constituye la explicación de las Farc, a través de un comunicado, en donde señalan que son responsables del asesinato de los dos policiales, justificando su actuación. Me solidarizo con las declaraciones del señor general Palomino cuando rechaza la indignante explicación que aportan las Farc sobre el brutal crimen de los uniformados, calificándola de inadmisible, descarada y cínica.
Asimismo señala que las Farc deben entregar a los responsables de tan execrable crimen.
Las cuentas de la guerrilla deben quedar bien saldadas con una sociedad que anhela la paz, pero que también quiere justicia.
Como siempre ante estos hechos, las ONG sobresalen, se destacan, por su silencio.
Al Estado, a la Fuerza Pública, les corresponde responder con toda la capacidad ofensiva, hasta llevarlas a la rendición.
General (r) Luis
Montenegro R.
Exsubdirector, Policía Nacional.
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