Bogotá, mejor sin empanadas
De todos es conocida la tenaz captura de la informal negociante de empanadas y el decomiso de tan nocivo material sin que la leve multa impuesta la exonere del grave atentado contra las buenas costumbres, la moral ciudadana y el solaz de la gente de bien, razones de más para instar a las autoridades legítimamente constituidas sostener tan titánica y patriótica lucha y redoblar esfuerzos para erradicar, por siempre, tan funestas manifestaciones que socavan el buen nombre de la ciudad capital.
Nada absurdo sería, entre otras medidas terapéuticas, la reclusión de estos elementos, sus incitadores y sus secuaces, como garantía plena de una fundada y ejemplarizante restauración que destelle un nunca jamás.
Lo reclaman así el paisaje y la belleza de la urbe, su progreso y la tranquilidad ciudadana.
Michel Delgado Corredor
Las verdaderas causas de la crisis ambiental en Bogotá
Las causas de la crisis ambiental de la ciudad no se pueden atribuir a factores de los últimos días. Estas se remontan a décadas atrás, desde las primeras decisiones de alcaldes y concejales que aprobaron primero el Transmilenio en lugar del metro. Y una vez construido, el retraso en la construcción de las líneas por las principales vías de la ciudad sumado a la entrada masiva de nuevos carros y la continuidad de los viejos contribuyeron al progresivo deterioro de la movilidad y la contaminación de la ciudad.
Sin duda, la disputa política entre la izquierda que gobernó los últimos 12 años y la derecha, ahora representada por Peñalosa, ha dilatado la construcción del metro y de otra parte está la omisión negligente de los Concejos de estos períodos o los intereses de gremios de transportadores representados allí (camiones, mulas, volquetas y buses) en el ejercicio del control y regulación de estos, al igual que la entrada masiva de motos sin ningún control. Estos han sido los factores determinantes de la crisis del medioambiente en Bogotá y, especialmente, en el margen occidental donde desafortunadamente los damnificados son las poblaciones más pobres y vulnerables de la ciudad ubicadas en los barrios aledaños de la autopista Sur.
Jorge Enrique Buitrago Puentes
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