Completamente de acuerdo con todas las palabras escritas por la Embajada de Palestina, contestando a otra del embajador de Israel.
Para comenzar, basta con mirar en el mapa lo que era Palestina y lo que queda de ella. Por donde se le quiera mirar, es una verdadera ignominia lo que Israel ha ejercido sobre la población palestina.
Los diferentes gobiernos de Israel han cometido todo tipo de atropellos para procurar la ocupación de Palestina: avasallamientos contra la población sin importar si son hombres, mujeres, ancianos o niños. Contra la salud, disparando a las ambulancias de la Cruz Roja o Media Luna Roja y hospitales, evitando así que médicos, paramédicos y enfermeros puedan salvar vidas, porque, además, los han herido o asesinado. Contra el derecho a la alimentación, restringiendo la llegada de alimentos y haciendo que los más vulnerables de la población mueran de hambre. En comparación con Israel, la tasa de mortalidad infantil en Cisjordania y Gaza es muy preocupante. Contra el derecho al trabajo, haciendo que muchos asalariados tengan dificultades para llegar a sus parcelas o lugares de labor.
Da la impresión de que el gobierno de Israel está empeñado en reducir a la población palestina a su mínima expresión.
Es importante resaltar que el gobierno israelí ha pasado siempre por encima de las resoluciones de Naciones Unidas, sin contar las veces que Estados Unidos ha vetado disposiciones en contra de Israel y el importante apoyo económico representado en millones de dólares que le ofrece anualmente. Y ni qué decir de las sentencias de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que Israel muy olímpicamente ha ignorado.
El gobierno israelí es especialista en la fabricación de noticias. Constantemente toma presas a muchas personas bajo detención administrativa —es decir, sin cargos de ningún tipo— y luego publica que son terroristas. Los medios de comunicación de Israel están dominados por el régimen y, por supuesto, en general, la información es sesgada, convirtiéndose en una soterrada propaganda. Es importante anotar que muchos periodistas independientes o extranjeros han sido detenidos, muertos, heridos, humillados, confinados, sus equipos confiscados y prohibida la distribución de sus periódicos.
Además de lo anterior, está la construcción del muro que según Israel es para protegerse del terrorismo. Pero todo esto no es más que un vulgar engaño para apoderarse de los territorios palestinos como lo ha estado haciendo desde siempre.
En general y como para no comentar más, desde que se creó Israel viene sistemáticamente cometiendo toda clase de bellaquerías contra el pueblo palestino. ¿Les están cobrando a los palestinos lo que les sucedió en el holocausto? Y para completar, la comunidad internacional no dice nada o muy poco.
Lucila Marín de Arias, Bogotá
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