Una carta sobre la Alcaldía de Enrique Peñalosa y otra sobre el proceso de paz.
Un nuevo aire para Bogotá
Sin duda en Bogotá se respira un nuevo aire desde que llegó Peñalosa. Vemos que la gente anda más segura por las calles donde ahora se ve mayor presencia de la Policía.
Acciones como la toma del Bronx, la persecución de las bandas que se dedican al robo de celulares, el embellecimiento de parques y fachadas, el taponamiento de los huecos, el mejoramiento del servicio de Transmilenio como pasó en Soacha y el anuncio de que por fin vamos a tener metro así sea elevado nos llena de optimismo.
Hacía mucho rato que no veíamos acciones tan contundentes y en un periodo tan corto de tiempo (Peñalosa solo lleva seis meses en el cargo) para mejorar Bogotá y para alegrarnos la vida a los bogotanos.
Desde luego que no todo se puede arreglar en un semestre, y por eso debemos darle un mayor compás de espera al alcalde para que Bogotá retome el rumbo que perdió con las administraciones pasadas que brillaron por su incapacidad para gobernar y para hacer las grandes obras que la ciudad necesita como colegios, hospitales, vías, parques y puentes.
Luis Santiago
Sobre la paz
Cuán ignorantes somos sobre el verdadero origen de nuestra guerra. No nos hemos dado cuenta que ella es producto de la falta de honestidad, empezando por muchos de nuestros dirigentes y casi la mayoría de los gobernantes. Y se volvió parte de nuestra cultura por lo cual también somos culpables. El erario público, propiedad de todos, es sagrado; con él se construye sociedad y país. Si no comenzamos a formar la generación que va cambiarla, estaremos condenados a seguir matándonos por todo. La guerra sigue viva; diariamente los medios de comunicación nos la muestran y no es culpa de los diferentes grupos armados. No nos engañemos.
Jairo Herrera Vargas
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com