Solidaridad
Exagera el editorial de El Espectador de este domingo (“Una reforma necesaria, sin balance en el sacrificio”) en su amabilidad con el Gobierno. El ingreso solidario, supuesto plan esencial en la propuesta del Ministerio de Hacienda, es una gigante y costosa cortina de humo que no permite dar los debates sinceros y útiles sobre cómo mejor construir una red de seguridad social en el país. Clava a la clase media, deja libres a los amigos del Gobierno y el editorial aplaude.
Helena Ramírez
Privados y vacunas
Después de leer con atención su artículo “Privados quieren vacunar” entiendo y comparto su preocupación y afán por proteger la vida de sus trabajadores, una vez más tratando de llenar un vacío que a todas luces al Estado le quedó grande. No obstante, en cumplimiento de primigenios preceptos constitucionales, como el artículo primero de nuestra Constitución: “Colombia es un Estado social de derecho, organizado en forma de República unitaria, (…) democrática, participativa y pluralista, fundada en el respeto de la dignidad humana, en el trabajo y la solidaridad de las personas que la integran y en la prevalencia del interés general”, o el artículo 13 que refiere a los derechos fundamentales: “Todas las personas nacen libres e iguales ante la ley, recibirán la misma protección y trato de las autoridades y gozarán de los mismos derechos, libertades y oportunidades sin ninguna discriminación…”, el Gobierno no lo debería permitir, pues esto generaría un motivo más de discriminación en Colombia, como si nos hicieran falta.
Lo que se debe hacer es dedicar todas, toditas, todas las fuerzas del Estado a través de sus ministerios, gobernaciones, alcaldías y entidades de todo tipo para que pongan su granito de arena de acuerdo con sus posibilidades y lograr en el menor tiempo posible que todos estemos vacunados.
Es claro que la economía ha sido uno de los grandes desafíos en esta pandemia. ¿Habrá mejor herramienta para evitar su colapso que poner al país entero en capacidad de trabajar lo antes posible? Por favor, no nos gastemos más tiempo y dinero en contar al país cómo vamos, que vamos mal, pues, según cifras del Ministerio de Salud, Colombia desde el 17 de febrero ha administrado 3’259.329 dosis. A ese ritmo, se inmunizará, con las dos dosis, al 70 % de la población en julio del 2024; gastémonos este tiempo y dinero en vacunar. No se cuentan los dolores del parto, se muestra el bebé. Nada más elocuente que la gente en las calles produciendo.
Enrique Uribe Botero. Bogotá.
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