Escuchando a don Fidel Cano en su publicación «Redacción al desnudo», les cuento que el día jueves fue un día muy agitado para conseguir El Espectador y ver si había salido mi foto…
Primero, en el barrio donde vivo en Cali no se consigue El Espectador… Y como tenía cita a las 9 y 20 de la mañana en la Clínica Valle del Lili para la valoración de la radioterapia, la enfermera me dijo que de ahí salía a las 2 de la tarde; les cuento que ahí perdí las esperanzas de conseguirlo. Pero por cosas de la vida, todo el proceso de la valoración (eso es como unas medidas que le toman a uno sobre la parte afectada) se realizó bien y no hubo que repetirlo. Salí como a las 11 de la mañana y le dije a mi hijo que buscara en internet por su celular la página principal de El Espectador, a ver si había salido mi foto, y me llevé una grata sorpresa al encontrarme en la página principal de su periódico con motivo de la celebración de los ¡125 años! Salimos inmediatamente al centro comercial donde está Home Center a buscarlo, a preguntar de caja en caja si tenían El Espectador, que yo había salido en la portada, y me decían que no, que estaba agotado… Mi hijo fue a averiguar en información y yo me quedé por las cajas mirando de una en una hasta que debajo de otros periódicos me encontré un ejemplar de El Espectador. ¡Hijo, lo conseguí!, decía yo… Y la gente me miraba, pensaban seguro que me pasaba algo o que estaba loca…. Pero yo estaba feliz… contenta. Le cuento que en esos 15 a 20 minutos se me olvidó que no podía caminar ligero o correr (porque debido a la quimio tengo síndrome de manos y pies), que no me podía agitar. En fin, fueron unos momentos llenos de alegría, pero conseguí mi objetivo… Tengo mi ejemplar de El Espectador 125 años y lo estoy leyendo de a poquitos, en esas horas nocturnas de silencio escalofriante en que no puedo conciliar el sueño. Mis hijos subieron al Facebook la página, felices y orgullosos de ver mi foto en su periódico. Mis familiares y amigos me han felicitado por ese logro tan especial (dicen que soy famosa). Para la posteridad, les dije a mis hijos que lleven a mis nietos a la hemeroteca y les muestren que la foto de su abuela salió en un periódico especial en una fecha especial.
Bueno, muchas gracias a El Espectador por acordarse de la gente del común, que sigan trabajando por este país como lo están haciendo y, nuevamente, ¡Feliz cumpleaños 125!
Ilma Leonor Quintero B. Cali.
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