Monotemáticos
Es lamentable ver que en la edición de El Espectador del miércoles pasado, de las seis columnas de la página editorial, tres están dedicadas a Álvaro Uribe, además de la caricatura. El sábado, de seis columnas, cuatro sobre Uribe; de dos caricaturas, una sobre Uribe. En las columnas dedicadas a Álvaro Uribe se repiten una vez más los calificativos en contra del expresidente que ya estamos cansados de leer y escuchar. Me resisto a creer que para sus columnistas Álvaro Uribe sea el único tema para escribir; la opinión pública no se puede circunscribir a Álvaro Uribe. ¿Han evaluado cuántas columnas se han publicado en El Espectador en las últimas dos semanas diciendo lo mismo y más de lo mismo? Para leer todos los días más de lo mismo no vale la pena comprar El Espectador, pues ya se sabe de antemano qué se va a decir el día siguiente. Me limitaré a comprarlo los domingos por el crucigrama que por lo menos ilustra, distrae y entretiene. El Espectador no se puede volver un diario monotemático.
Gilberto Rico.
Gracias, “güevón”
Utilizando palabras del ciclista colombiano Rigoberto Urán: gracias, güevón, por ser subcampeón del Tour de Francia 2017. Jamás fue el favorito, pero la constancia vence lo que la dicha no alcanza. Con 30 años, este antioqueño nacido en Urrao, conquistó el segundo lugar por debajo del británico Chris Froome y por encima del francés Romain Bardet. Ganó la etapa reina y lo demás es historia. Lástima que Colombia jamás volvió a enviar ciclistas por un equipo criollo, siendo el ciclismo deporte nacional. Todos corren por firmas extranjeras, siendo este país cuna no sólo de brillantes escaladores, sino de ciclistas de ruta y pista como lo fue Martín Emilio Cochise Rodríguez. Rigo: gracias, güevón.
Helena Manrique Romero.
Protesta por cambios en rutas de Transmilenio
La medida de acortar distancias en determinados servicios del Transmilenio definitivamente no causa beneficios en el transporte público bogotano, y muy por el contrario está causando mucha pérdida de tiempo a los miles de usuarios.
Un servicio de transporte público, en cualquier ciudad del mundo, es completo si se presta hasta el lugar que se necesita y nunca por etapas.
La medida, tomada recientemente por las personas que dirigen Transmilenio, resultó descabellada y por eso ya los usuarios están protestando.
La pérdida de tiempo es la principal consecuencia de esta decisión, debido a que en una ruta extensa deben hacer uso de otro vehículo articulado; muchas veces el servicio del otro articulado, con el que se ha de completar el viaje, demora más de 30 minutos.
Los usuarios de Transmilenio esperamos que esa medida sea eliminada cuanto antes, ya que se vio claramente que lo que se requiere son rutas en los articulados de portales a portales y no en cortas distancias.
Jorge Giraldo Acevedo.
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