Sobre Cúcuta y Ramiro Suárez
Pienso que el asunto no es la situación de César Rojas con Ramiro Suárez: eso es buscar al más pendejo para cuestionarlo. Lo verdaderamente preocupante es que Ramiro Suárez sigue intocable en la cárcel, con todos los privilegios intactos gracias al Inpec, y sigue apoyando a candidatos a la Cámara y el Senado. ¿Por qué todos los medios de comunicación guardan silencio? Tal vez también le temen al capo del norte.
Alexánder García Molina.
El país del silencio
Seguramente Colombia no quiere ser el país del silencio, pero tampoco el de unos medios desbocados como acontece hoy.
Hace poco alguien escribió: “Los periodistas somos un poco como buitres, dándonos un festín de guerra, escándalos y desastres”, y me he puesto a pensar qué pasó con el cacareado “Soy Capaz”. Embeleco libreteado por el Gobierno, por las calendas del 2014, y orquestado por algunos medios para prometer y promover lo que no podían hacer y ser, ecuánimes, veraces y objetivos.
Nada de eso ha pasado, pues desde sus sacrosantos espacios, editoriales, columnas, salas de redacción, emisoras, encuestas y caricaturas, juzgan, absuelven, buscan atajos para que la verdad no brille y arremeten contra lo que no les cuadra con su ego.
Con pocas excepciones, su ejercicio profesional está enmarcado en dejarse utilizar para que terceros logren sus objetivos y no hay una línea, o mejor, no la quieren ver.
En suma, el periodismo colombiano, réstele unos pocos, están enmarcados en el Tartufo de Molière y el Sinchi que recrea Vargas Llosa en Pantaleón y las Visitadoras.
Hernán Salazar Hurtado. Armenia.
Feminismo extremo
El editorial lanza fuego al fuego y hace acusaciones de género, generaliza diciendo que los hombres no entienden. Por otra parte, no menciona que muchas mujeres en el mundo han decidido diferenciar la estupidez de algunos hombres “coquetos“ de la actitud criminal de los acosadores.
El editorial asume las relaciones entre géneros desde extremos y eso no es así. Bien lo dicen las francesas que se oponen al #Metoo, hay zonas grises en las relaciones hombre-mujer, en el cortejo a veces hay duda, tensión, sin que sea crimen. Y por otra parte, una mujer como Fanny Kertzman tiene la valentía de aceptar que algunas mujeres, como ella lo hizo, también usan el sexo para escalar, sin que las acosen.
Jhon Jairo Nava.
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