El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Tres cartas de los lectores

08 de abril de 2019 - 12:00 a. m.

Sobre un editorial

PUBLICIDAD

La opinión publicada por ustedes en su editorial “La cumbre del oscurantismo” (El Espectador, 07/04/19) refleja lo que es el pensamiento de los medios, solo opinión publicada, pero que no necesariamente es la opinión pública. La opinión pública justo rechaza lo que ustedes alaban como progreso, pues este para ustedes es imponer una cosmovisión del mundo como única, y tratar a la opuesta de oscurantista. Progreso es, para ustedes, de dos vidas eliminar una, mientras buscar salvar las dos es ser oscurantista. Progreso es para ustedes deformar el lenguaje y las definiciones, de tal forma que por ejemplo una octava musical tenga ahora nueve notas, o de lo contrario es discriminación. El progreso del progresismo promovido por ustedes es retroceso humano. Y ante ese retroceso solo levantaremos más la voz para contrarrestar la imposición ideológica de los medios, los políticos y el progresismo en general.

Manuel F. Molina C.

De un biciusuario

Soy una persona que desde hace dos meses empecé a usar la bicicleta como medio de transporte, ha sido una experiencia enriquecedora y la oportunidad de contribuir al medioambiente.

Vivo en Suba, cerca de La Palma, por ello salgo y llego por el Rincón, pero hago uso de la ciclorruta que va por el canal Juan Amarillo, detrás del Minuto hasta Rionegro, detrás de la Escuela Militar y luego tomo la 80, para entrar por la 24 hacia Chapinero, y durante el recorrido la presencia de la Policía es casi nula, pues solamente antes de cruzar el puente de la Boyacá sentido occidente-oriente, hay presencia de la Policía, pero solo en horas de la mañana, y al regresar hay cero presencia de las autoridades.

Por ello es que da miedo en algunas ocasiones el uso de la bicicleta, aun cuando esta es de gama media o alta, la gala de acompañamiento es poca y ojalá de los nuevos 1.500 uniformados que anunció ayer el presidente para Bogotá, un gran número de ellos sean designados a las ciclorrutas.

Daniel Pérez.

Oscurantistas

Hay que ver a esos que desde los púlpitos y cualquier micrófono que se les pase por el frente aprovechan para discriminar a la población LGBTI, a las mujeres liberadas e incluso a los enfermos terminales que desean un fin digno a su vida, y gritan cuando un periódico los llama “oscurantistas”. Además, se atreven a decir que eso es una persecución y que se fomenta la violencia en su contra. ¿Dónde cabe tanta hipocresía?

Rafael Gutiérrez. Medellín.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias