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Una aclaración

11 de diciembre de 2011 - 06:00 p. m.

En la edición del día 3 de diciembre de 2011 del espectador.com, en el artículo titulado “Una cadena de afectos” se afirma que “Laura García, exesposa de Carlos Pizarro, ha estado en conversaciones con Petro y podría desempeñarse en temas de participación de la mujer”.

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Al respecto, permítanme manifestarles que, a pesar de que conozco, admiro y respeto al alcalde electo de Bogotá, Gustavo Petro, no estoy en conversaciones con él para el cargo “Participación de la Mujer”.

Laura P. García. Bogotá.

Pedagogía

Cada que se informa de un miembro de las FF.AA. involucrado —salvo honrosas acciones— en actividades delictivas, los medios reiteran que esto se debe a fallas en la selección de su personal. Sin embargo, algunos ciudadanos del común percibimos que, a más de ello, incide en él su preparación profesional, que se limita al manejo de armas y a entrenamientos gimnástico, condicionándole a que se sienta diferente a la población civil.

Recuerdo que, desde puntos ideológicos convergentes, Gerardo Molina y Andrés Holguín expresaron que existía una dicotomía entre militares y ciudadanos, pues reiteradamente se enseña a aquellos el “portarse como un militar y no como un civil”; y, además, abogaron porque la policía fuera separada del ejército, ya que —según tradición jurídico-histórica— la policía debería —y así lo estuvo desde su creación— conformarse como un organismo cívico-administrativo, cuya función primordial es atender la convivencia social.

Estimo por eso que las FF.MM. deben someterse a una profunda pedagogía, para que en su actuar no olviden, particularmente, el preámbulo y los artículos 1º, 2º y 41º de la Constitución.

Jairo Maya Betancourt. Bogotá.

Pequeña observación

En estos días apareció la entrevista con el representante de Lan Chile, el señor Ignacio Cueto. El contenido muy bueno, pero la foto del señor Cueto sin afeitar deja una sensación desagradable, tratándose de alguien que se supone está posicionando una empresa. Claro, esto no depende de este diario. Solamente del entrevistado.

María Mercedes Patarroyo. Bogotá.

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