Fútbol y país
El fútbol, como expresión cultural, también es reflejo de un país. En el caso colombiano, tenemos una liga pobre, barata, aburrida, con estadios vacíos, violencia en las tribunas y equipos que no superan fases en copas. Además, el periodismo deportivo carece de argumentos, profundidad, seriedad, algunos gritan, bravuconean, se ponen la camiseta de su equipo regional ante las micrófonos y cámaras, son faranduleros, folclóricos, carnavalescos, tribuneros, con Google en la mano, con fallas lexicales, idiomáticas, son irrespetuosos con el espectador… Los buenos son pocos.
Lo anterior se refleja en la Selección. Como nos sentimos y nos creemos ricos, poderosos y lo mediático ha inculcado la mentalidad ganadora por encima de la realidad, sobrepasando la esencia y derrochando la apariencia, nos estrellamos y buscamos culpables. Y resulta que las causas se manifiestan en lo que somos como país: incertidumbres por corrupción, pobreza, desigualdad, desconocimiento y desacatamiento de las leyes y normas, miedos, inseguridad, ilusiones perdidas, las falsas ideas de felicidad. En ese contexto, el técnico quiere complacer a todo el mundo, con jugadores irrespetuosos, con decisiones contradictorias (se dijo que jugaba el que estuviera al 500 %: no se cumple), cualquiera quiere dar órdenes y su alineación. Una Selección reflejo de lo que somos.
En consecuencia, si queremos defender el cupo a Catar, hay que buscar soluciones de fondo en un país de utopías. Solo tenemos una Copa América, y se ganó en Bogotá, sin Brasil ni Argentina.
Armando Montealegre Aguilar. Bogotá.
Elecciones 2022
Muy pronto tendremos que votar por el candidato de nuestras preferencias a la Presidencia de la República. Cualquiera que este sea, es necesario obtener respuesta a algunos interrogantes que se nos presentan: ¿Cuál es la posición del candidato frente a los derechos fundamentales que nos otorga la Constitución? ¿Cuáles son sus propuestas en cuanto a educación, salud, vivienda, empleo, salario mínimo, proceso de paz, etc.? ¿Cómo va a disminuir la desigualdad, que tiene a Colombia como el segundo país más desigual en Latinoamérica? ¿Con qué recursos va a contar para cumplir con sus propuestas? ¿Acaso serán recursos provenientes de una reforma tributaria y en dicho caso, qué tipo de reforma? ¿Con que respaldo político contará en el Congreso para llevar a cabo las propuestas y reformas que plantea? ¿El candidato por el que votaremos, sus familiares y amigos cercanos han sido serios y transparentes en su vida política? Es muy fácil ofrecer el cielo y la tierra en una campaña política, pero lo importante es que nos digan con quienes lo harán y cómo van a cumplir.
Diego López Arango. Bogotá.
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