Es preocupante que esté tomando fuerza en nuestro país la ideología de ultra derecha que ya raya en el nazi-facismo.
Lo que implicaría, en caso de que obtuvieran el poder, un regreso a épocas de ingrata recordación como la dictadura militar que tuvimos en los años cincuenta. Dicha preocupación se basa en hechos como:
Hace algún tiempo en Bogotá unos seguidores de Hitler le rindieron un homenaje a ese nefasto personaje; el senador electo del Centro Democrático, José Obdulio Gaviria, vio un complot donde no lo había; o peor aun, lo inventó en una columna, lo que le costó la salida de El Tiempo. Además señaló de apoyar el terrorismo a unos sindicalistas trayéndoles líos con la justicia, lo que lo obligó a retractarse de su calumnia. La brillante teóloga y congresista electa por el mencionado partido María Fernanda Cabal, se atribuye la facultad de saber quiénes van al infierno. El escándalo del espionaje al Gobierno; en este caso cabe recordar que el expresidente Uribe en una ocasión consideró las “chuzadas” durante su gobierno como “bobaditas”. Y una repudiada columna delirante del exministro Uribista Londoño Hoyos en El Tiempo.
Armando Riveira Molinares. Bogotá.
Exalcalde
El exalcalde Giuliani, gurú en seguridad ciudadana, recomienda que las sanciones son necesarias para mantener la seguridad y la cultura ciudadanas. Este concepto debe ser recogido por los legisladores que tienen en sus manos la redacción del nuevo Código nacional de policía. El vademécum de la convivencia social no puede ser un documento lleno de normas que solo inviten a la reflexión y a la aplicación de medidas correctivas, que en la mayoría de los casos no causan ningún impacto disuasivo por la contumacia de los infractores y por su lenidad, es decir, no son el lenitivo frente a la realidad social, que se ha degradado con expresiones recurrentes de vandalismo, incultura, indisciplina, violencia y delincuencia, que afectan profundamente la ética, la urbanidad, el civismo, la seguridad y la tranquilidad ciudadanas. La disciplina social es la columna vertebral de la convivencia y estas, a su vez, son la base para generar espacios de seguridad. Es necesaria la sanción cuando los hechos lo ameritan por su impacto en la convivencia o en la seguridad.
Édgar Bejarano. Bogotá.