De conformidad con nuestro comentario de la semana pasada, el dólar se mantuvo por encima de los $2.000, al tiempo que las acciones y los TES retrocedieron levemente.
Pareciera que los operadores ya no se fijan tanto en el alza de los precios de los activos y más bien parecen optar por la táctica de mantener lo comprado, pero sin aumentar posiciones, parecen advertir que en los actuales precios las noticias de recuperación económica están descontadas, siendo pocas las opciones baratas, como las acciones de Clínica Marly, de Corferias y de la AFP Protección, pero que por su escasa liquidez no llaman la atención de los inversionistas.
Las mínimas tasas de interés están siendo aprovechadas por grandes empresas para captar recursos de largo plazo a través de bonos, con una oferta potencial superior a tres billones de pesos.
Esta agresividad en la búsqueda de la liquidez también pude ser síntoma de que las actuales circunstancias son pasajeras y un alza de los intereses sería inminente, ya sea por presiones inflacionarias de mediano plazo o por dificultades fiscales internas o del mercado internacional que nuevamente presionen los mercados de crédito. Por ello, mantener liquidez es una táctica conservadora óptima en los actuales momentos.