El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Otro Mundial y otro campeón

Se acaba el Mundial y la nostalgia por el fútbol, por las muchas cosas buenas que nos pasaron en Sudáfrica, empieza a arrugar el corazón.

09 de julio de 2010 - 05:00 p. m.
PUBLICIDAD

Pero también llega la alegría por el regreso a casa luego de 40 días de trabajo, anécdotas, peripecias para conseguir la noticia y de pasión total por un deporte que es capaz de unir costumbres, razas, religiones, diferencias sociales, económicas y sobre todo sentimientos bien distintos. La final entre España y Holanda enfrentará dos sensaciones parecidas de juego pero con procedimientos bien diferentes.

España tiene gran control y dominio de pelota, el toque es su filosofía y se defiende con la posesión de la pelota. Ataca siempre por los costados con Ramos y Xavi iniciando por derecha alimentando a Pedro, que juega por esa franja, y con Iniesta y Villa por la izquierda. En el medio el trabajo es de distribución y contención. Le ha faltado gol, ganó cuatro partidos por la mínima diferencia y tres por 1-0, es seguro en defensa y el mal momento de Fernando Torres ha sido su lunar.

Holanda es más goleador, aunque su centro atacante Van Persie no ha tenido contundencia pero sí sacrificio. Es un equipo seguro y eficaz, su juego es simple y a diferencia de España, que ataca de adentro hacia fuera, lo hace de afuera hacia adentro con diagonales mortales, porque son poderosos en el mano a mano ofensivo con Sneijder y Robben.

España ha hecho 4.206 pases y Holanda 3.366. España es activa, paciente y asociada. Holanda es reactiva, laboriosa y rápida. Por la cantidad de zurdos, su juego se recarga en esa zona, lo que tendrá que contrarrestar la roja con juego por izquierda, que no es el más habitual.

España no presiona y Holanda sí. Un total de 62 faltas cometidas contra 86, la muestran como más pasiva en ese aspecto.

Vicente del Bosque, con siete títulos como entrenador en el Real Madrid y nueve como jugador, llegó después de ganar la Eurocopa y no cambió lo que había. Lo manejó con inteligencia, administró como nadie un vestuario donde hay capos y sus decisiones fueron siempre ganadoras. Casillas completó mas de nueve horas sin recibir gol en la fase de eliminación directa de Eurocopa y Mundial. España fue creciendo en su fútbol hasta llegar a un partido casi ideal en semifinal ante la fuerte Alemania.

Bert Van Marwijk, después de dirigir el Feyenoord y el Borussia Dortmund, llegó en marzo de 2008 a la selección holandesa. Lleva 27 juegos, una sola derrota y suma 25 partidos sin perder.

Dejo feliz este Mundial raro y de contrastes. Me voy sorprendido con Sudáfrica, admirado con su pueblo, amando a Mandela, contagiado de su empuje, de su generosidad, de su felicidad, y convencido cada vez más de que el mundo debe ser justo y equitativo aunque el fútbol no, porque lo inesperado lo hace emocionante, lo desigual lo hace increíble cuando gana el débil y lo impredecible lo hace el mejor espectáculo del planeta.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias