El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Papado en crisis

19 de marzo de 2009 - 11:00 p. m.

Es lamentable, conforme a la edición de El Espectador del pasado miércoles 18 de marzo, la crisis del papado actual.

PUBLICIDAD

Uno como feligrés, a favor y en contra de algunas determinaciones de Benedicto XV o Joseph Ratzinger, se pone a cuestionar si es necesario convocar a un Tercer Concilio Vaticano, para revolver tantas fallas, tanto administrativas como de Dogma de Fe que acontecen en la Ciudad Estado del Vaticano en las últimas décadas o en caso extremo pensar si ya es tiempo de que la milenaria monarquía de los pontífices llegue a su fin y proponer a las diferentes gradas eclesiásticas otra alternativa de dirección católica, más con fines descentralizados que con fines centralizados, a una sola cabeza visible desde el trono de San Pedro.

Fernando Cortés Quintero. Bogotá.

¿No fue importante?

No salgo de mi asombro, después de leer la entrevista con la nueva gestora de paz de este país en guerra permanente, la tal Karina, que antes de ser capturada o incluso el día de su entrega nos la presentaban como la más sanguinaria terrorista que pisaba nuestras montañas, pero ahora nos la quieren pintar de florecitas. Ahora nos dice la blanca paloma que ella no es una asesina. Vaya paz la que nos podrá traer quien así considera sus actos atroces.

Federico Cárdenas.  Cartago.

Coletazos del “clic”

Está claro que el mundo ha sido víctima de su propio invento; cuando de dar empleo se trata, quien sobrepasa los cuarenta es considerado ”viejo”; se tiene que emplear un economista joven. Es lo único que cuenta; no importa su poca o nula experiencia. Las consecuencias no se dejaron esperar y por todo el mundo se están viendo los resultados del manejo del “clic” como si estuvieran jugando en máquinas tragamonedas.

Pretendiendo ignorar que la experiencia no se improvisa, nos podremos conducir a una catástrofe económica si seguimos dejando el manejo de la política, el gobierno, los números y presupuestos como se los dejaron a los “niños prodigio” de Wall Street; Colombia no está lejos ni en una isla para que no reciba los coletazos de una crisis que ya se siente en nuestra economía.

Fabio A. Ribero Uribe. Socorro.

Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.

Conoce más

Temas recomendados:

Ver todas las noticias