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Piñera capitaliza el rescate

El presidente Piñera ha capitalizado las catástrofes que ha enfrentado Chile en los primeros seis meses de su gobierno.

12 de octubre de 2010 - 07:58 p. m.
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Está abordando con éxito la reconstrucción por el terremoto del 27 de febrero y el rescate de los 33 mineros. Las encuestas así lo registran. Su manejo de adversidades ha sido decisivo para aumentar, en 8 puntos porcentuales, su popularidad y disminuir el rechazo que provocaba. Es cierto que influye favorablemente la mejor percepción de la situación económica chilena. Apreciada ha sido la ubicuidad del presidente en este período que, a pesar de las crisis, pudo mantener su agenda internacional y abordar apremiantes problemas internos.

En la reconstrucción por el terremoto se reconoce la capacidad de su equipo de gobierno, que superó al Presidente en las mediciones de opinión. El ministro de minería, Golborne, a cargo de las faenas de rescate, un técnico sin trayectoria política, es la figura más popular del país. A Sebastián Piñera no le preocupa que sobresalgan sus ministros; sabe que ello repercute a favor de su gestión. También todos sabemos que el mandatario tiene la discutible inclinación a centralizar y tomar todas las decisiones importantes.

En las crisis ha aparecido lo mejor del Presidente: su decisión, inteligencia, perseverancia y audacia. Su conducción en las crisis le ha permitido combatir el distanciamiento que puede provenir de un billonario internacional en un país en vías de desarrollo. Los reproches a la falta de inteligencia emocional del gobernante también han cedido terreno: se mantuvo cercano, animoso y solidario frente a la angustia de las familias de los mineros y dosificó su presencia mediática para evitar aparecer aprovechándose de la desgracia ajena.

Producido el derrumbe, el mandatario no tuvo dudas para emplear todos los medios disponibles en el país y en el exterior, sin fijarse en los costos. Se montaron tres planes de rescate simultáneos con los mejores técnicos y equipos. En los 17 días de incertidumbre sobre la sobrevivencia de los mineros no sólo mantuvo en alto las esperanzas, sino que reprochó a quienes declaraban que las probabilidades de vida eran bajas.

No había comunicación con los mineros, se desconocía la extensión y consecuencias de los derrumbes y eran bajísimas las posibilidades de encontrarlos vivos y, más aun, que la perforación de 700 metros desembocara en el refugio. Muchos sostienen que rescatarlos con vida fue un milagro y que los héroes son los mineros, lo cual en la percepción pública dificulta el aprecio y capitalización de los méritos del Gobierno. Milagro o no, la popularidad de Piñera va en ascenso y la necesita: está en minoría en el Congreso, tiene una ambiciosa agenda y muchos desafíos pendientes.

*Ex canciller, ex ministro de Mineria y columnista de ‘El Mercurio’.

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