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Sí, pero no…

23 de octubre de 2010 - 08:00 p. m.

La determinación de los beneméritos señores de la International Board abriéndole la puerta a la tecnología para clarificar determinadas situaciones en un partido de fútbol, tiene tanto de ancho como de largo.

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A primera vista se aplaude la decisión y se llega a pensar que por fin los veteranos integrantes de la Board entendieron que el mundo evoluciona y que por encima de todo tiene que estar la justicia y que las cámaras y otros aditamentos pueden garantizar que los jueces, humanos al fin y al cabo, se equivoquen menos, apliquen mejor el reglamento. Y aunque la primera decisión está restringida a las jugadas que suceden en la raya de gol, muchos piensan que lo importante era abrir la puerta, que aceptaran el recurso, y que el resto llegará más tarde.

Sin embargo, el comunicado de la Board tiene situaciones curiosas. Por ejemplo, que la decisión llegue gracias a que la jugada clave sucedió en un partido de Inglaterra durante el Mundial de Sudáfrica. Parece que a los venerables patriarcas les asqueó que a los ingleses no les hubiesen validado el tanto de Lampard contra Alemania. Las otras acciones a equipos diferentes al de Su Majestad nunca les importaron, parecían ajenos.

El otro tema es que en el comunicado se obliga a las empresas productoras de tecnología a presentar sus ofertas antes de finalizar noviembre. Es decir, convierten el tema en una subasta comercial donde no necesariamente gana el mejor postor, el de la mejor oferta, sino que terminará siendo un acto comercial donde se repartirá billete y terminará ganando el que “más ponga”. Y ya sé cómo es este tema del billete con los directivos del fútbol. El CVY en todo su esplendor. Más dinero para Blatter y sus amigos.

La Fifa ya ensayó el balón con chip y no funcionó. La Board no acepta parar el partido para revisar las cámaras. No se sabe cuál será entonces la solución para ese tipo de jugada que se presenta muy de vez en cuando. Los otros fallos, malas interpretaciones del reglamento, penas máximas que no se dan, los que se inventan, los fueras de lugar, las expulsiones, todo lo demás, que es lo más amplio y la parte gruesa del asunto arbitral, seguirán siendo potestativos de los jueces y no habrá revisión posible, tecnología que valga.

Es decir, la Board aplicó la tan conocida frase del “sí, pero no”.

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