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Sobornos en el sector defensa: ¿un caso aislado?

07 de abril de 2010 - 11:31 p. m.

EN MUNICH AVANZA LA FISCALÍA EN la investigación contra la multinacional Ferrostaal por el pago de posibles sobornos a funcionarios de gobiernos extranjeros, entre ellos Argentina y Colombia.

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El pago de comisiones a funcionarios de otros países es práctica conocida en el mundo avanzado. Es la manera de “aceitar los negocios internacionales” para favorecer los intereses de la propias empresas y con ello el bienestar de los países industrializados. En el caso que involucra al Gobierno de Colombia, la fiscalía alemana investiga el posible pago de cerca de 840 mil euros a “altos directivos de la Naval y el Ministerio de Defensa” en 2006, en contratos celebrados por valor de 28 millones de euros para la construcción de un buque, según lo reportan la revista Der Spiegel y el diario Süddeutsche Zeitung. Recordemos que en ese entonces el ministro de Defensa era Juan Manuel Santos, candidato a la Presidencia de la República, bajo cuyas narices también tuvieron muchos de los asesinatos de inocentes por militares.

Los sobornos en el exterior por parte de empresarios alemanes son muchos y sonados. La empresa Daimler-Benz hace una semana llegó a un acuerdo judicial en el que se compromete a pagar 185 millones de dólares por haber pagado sobornos a altos funcionarios de 22 gobiernos extranjeros para vender sus productos. Otras condenas no lejanas involucran a Siemens y al consorcio Mannesmann, empresas conocidas en el país e involucradas en escándalos de corrupción como la semaforización de Cali, la construcción de oleoductos o el metro de Medellín. En el pasado la misma ley alemana permitía a las empresas deducir de sus impuestos lo pagado por comisiones de negocios fuera de las fronteras. Hoy esta práctica es condenada en el comercio internacional y denunciada por organizaciones independientes como Transparencia Internacional.

Funcionarios del Gobierno colombiano han salido a desmentir las informaciones de los medios alemanes. El almirante Guillermo Barrera corrige a la revista germana en las fechas del negocio; sostiene que la comisión pagada al representante de Ferrostaal en Colombia fue totalmente legal; y que los alemanes desconocen el trámite de la contratación directa en el país. Por su parte el vocero del Ministerio de Defensa afirma que el negocio fue en 2007, no en 2006, y que todo se sujetó a la ley. Lo interesante es que ni el ex ministro Santos ni el representante de la empresa Ferrostaal en Colombia, Camilo Martínez, descartan que alguna persona haya cometido “actuación irregular en el proceso de contratación”. Recuerdan estas respuestas la teoría de “algunas manzanas podridas”, con la cual se pretendía dar respuesta a crímenes sistemáticos cometidos por militares hoy en libertad por la inacción de la justicia.

Refiriéndose al colonialismo describía Hegel en su filosofía del derecho que la sociedad civil es llevada más allá de sí para buscar en el exterior consumidores y los necesarios medios de subsistencia en otros pueblos que están atrasados (parr. 246). Marx habló de la estrechez de las relaciones burguesas para contener las riquezas creadas en su seno, lo que exige, entre otras, la conquista de nuevos mercados o la explotación más intensa de los antiguos. Sin necesidad de ser hegeliano o marxista, sin ser imbécil, es fácilmente entendible que el problema del pago de sobornos a altos funcionarios nacionales no es un caso aislado, como tampoco lo era el de los falsos positivos.

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