Tocar madera
Es común escuchar a la gente decir “Toco Madera” luego de hablar de una desgracia. ¿A qué se debe esto? (BELISARIO, Bogotá)
La madera se toca precisamente para evitar la desgracia de la que se habla. Esa es una de esas supersticiones antiquísimas y que como tantas creencias sin base tienen una cantidad de explicaciones. La que uno encuentra con más frecuencia dice que se trata de invocar los espíritus de los árboles, para que ayuden a que no suceda lo que se ha hablado. Otros, más categóricos, dicen que se toca madera para hacer ruido y que el diablo no oiga y tenga malas ideas, pero eso me imagino que asume que el diablo es bastante sordo, porque el ruido que se hace al tocar madera, no es mucho. Como ha sucedido tantas veces, también se ha tratado de adaptar esas supersticiones paganas a las creencias religiosas y entonces se supone que tocar madera es invocar la Cruz. Entre todas estas explicaciones y otras igualmente peregrinas que se puedan ocurrir, puede escoger el amigo.
La beligerancia
Estoy de acuerdo con los colaboradores que opinan que acceder a las pretensiones de los terroristas de canjear secuestrados, a la larga sólo resuelve una situación de momento pero a costa de fomentar más secuestros en el futuro. Pero, ¿qué tiene que ver esto con declarar o no a los terroristas beligerantes? (CLAUDIO HERNÁNDEZ, Bogotá)
Al ser declarados beligerantes, ya no son terroristas, sino otro Estado dentro del Estado, con los cuales se puede tener relaciones diplomáticas y a los cuales se reconoce. Pero los beligerantes tienen unas reglas de juego muy claras, que incluyen autoridad sobre un territorio dominado por ellos, un ejército regular y uniformado, respeto por derechos humanos y acatar las diversas convenciones que tratan de humanizar la guerra, si eso fuera posible. Si no se cumplen esas reglas, no son beligerantes sino terroristas o subversivos, los cuales son combatidos por el Estado legal, como asunto interno de éste.
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