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Tregua en Gaza: ganadores y perdedores

SILENCIADOS, POR AHORA, LOS CAñones en el Medio Oriente es el momento de hacer un balance de cómo queda la región y todos los involucrados en este irresoluble conflicto entre Israel y los palestinos.

26 de enero de 2009 - 03:34 p. m.
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Sin lugar a dudas y a pesar de la retórica triunfalista, Hamas sufrió un golpe devastador, su estructura militar muy debilitada, varios de sus principales líderes muertos y su posición política basada en términos ambiguos como “resistencia” y “ocupación” expuesta como vacía e inútil. Hamas entra en una coyuntura donde va a tener que decidir si entra al juego político junto con el Fatah, lo que implica reconocer y negociar con Israel, o si sigue como una organización dedicada a la violencia, cumpliendo con los dictados de Teherán,  con lo cual traerá únicamente más sufrimiento al pueblo palestino.

Israel por su lado fortaleció su capacidad de disuasión, le demostró a Hamas y de paso a Hizbulá que va a hacer todo lo que considere necesario para defender a sus ciudadanos y que si estos grupos se escudan y mimetizan en la población civil, será ésta la que también sufra las consecuencias.

Pero Israel perdió en lo referente a su estatura internacional por las imágenes de una Gaza destruida, innumerables víctimas civiles y la percepción de una reacción desproporcionada. 

Un gran ganador en este conflicto es Egipto, que asumió nuevamente su rol como líder del mundo árabe, tiene la llave para la paz o la guerra en Gaza y la usará de acuerdo con sus intereses. La pléyade de líderes europeos que descendieron a Sharm el Sheik es patente demostración de la nueva estatura internacional de Egipto. 

Por su lado, el mundo árabe demuestra una vez más sus profundas divisiones  y su incapacidad de asumir una posición coherente y unificada frente al conflicto.

Gana la Unión Europea, que lleva años tratando de labrarse un lugar en la diplomacia internacional y en el Medio Oriente en particular. La pronta acción del presiente francés y los compromisos adquiridos por los principales líderes europeos con la paz y la lucha contra el tráfico de armas a Hamas le otorgan a la UE un sitial importante.

Irán, patrón de Hamas, observa con deleite a dos mil kilómetros de distancia la guerra en Gaza mientras continúa raudo su programa de desarrollo de armamento nuclear. La derrota de Hamas hace a este movimiento, que es sunita, mucho más dependiente de Irán, pues de ahí vendrán las armas para restaurar su arsenal. Hoy en día hay conciencia en la comunidad internacional de que un proceso de paz en la región pasa entre otras por Teherán, lo cual refleja la creciente influencia de los ayatolas y el fortalecimiento de la posición estratégica de Irán.

Por su lado, el proceso de paz en la región gana ímpetu con el fin de la guerra, la llegada al poder de Obama y su promesa de buscar por todos los medios la paz en la región, los compromisos europeos y las devastadoras imágenes de la reciente conflagración. Alrededor de la iniciativa árabe de 2002 podría comenzar a construirse la elusiva paz en esta estratégica zona del planeta.

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Y finalmente pierde el que siempre ha perdido, el pueblo palestino, que tras décadas de sufrimiento, marginación y ocupación no ha tenido la capacidad, ya desde los tiempos del mandato británico, de erigir un liderazgo visionario, realista y audaz, capaz de llevarlo por el camino de la unidad, la independencia, la paz y la convivencia con Israel.

* Profesor Facultad de Relaciones Internacionales de la Universidad Externado de Colombia.

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