El Espectador aclara que una fotografía de los juegos pirotécnicos de la Torre Colpatria que se utilizó para ilustrar la nota “Desvíos por fiesta de fin de año” del pasado miércoles 31 de diciembre de 2008 es de autoría del comunicador social y periodista Juan Felipe Castro y no hace parte del archivo del periódico como apareció en los créditos. Ofrecemos disculpas al autor y a los lectores por este uso impropio de dicha fotografía.
Desaparecidos y secuestrados
Enero 2 de 2009, noticias Caracol, emisión del mediodía: “Familia espera secuestrado hace cinco años”… La información hablaba del drama de una familia (esposa y tres hijos) que aún esperan a su esposo y padre, desaparecido por las Auc. Fue desaparecido y la información del noticiero habló de “secuestrado”. Con RCN ocurre igual.
Esta es la nueva tendencia de los medios de comunicación, ideada por el actual gobierno y puesta en movimiento en las marchas contra las Farc: a los desaparecidos ahora les llaman “secuestrados”. Ahora dicen que los paramilitares “secuestran”, que las antiguas Auc “secuestraban”. Se trata, a todas luces, de una evidente desinformación, de una planeada estrategia de sacar del imaginario colectivo la desaparición forzada, de un obvio interés de desviar la atención de este delito atroz y terrible, que viene siendo sistemática y continuamente negado e ignorado por el gobierno colombiano de seis años y medio para acá. Y los medios de comunicación se prestan para eso. Una cosa es un secuestro y otra una desaparición; una cosa es un secuestrado y otra un desaparecido. Veamos: del secuestrado se sabe quién lo tiene y, si hay pruebas de supervivencia, se sabe cómo está; no se sabe dónde, obviamente. Con el desaparecido no ocurre eso: no se sabe quién lo tiene, como no hay pruebas de supervivencia, no se sabe cómo está y tampoco se sabe dónde. Los medios han optado por hablar de desaparición solamente cuando se trata de delincuencia común o cuando no se sabe quién cometió el delito. Así como también optaron hace mucho por hablar únicamente de los secuestrados y no mencionar siquiera a los desaparecidos.
Esto es tan evidente, que en la emisión de las 7 a.m. de Noticias RCN, en enero 6, hablaron de cifras de secuestros cometidos por las Farc y el Eln; por ningún lado mencionaron a los paramilitares. Por favor, no desinformen más: las guerrillas secuestran; los paramilitares y agentes criminales del Estado, desaparecen.
Tanto el secuestro como la desaparición forzada son delitos aberrantes y terribles; tanto las Farc y el Eln como los paramilitares y agentes criminales del Estado son delincuentes. Aunque el actual gobierno se empeña en cambiar algo tan evidente.
Wálter Obonaga Moncaleano. Palmira.
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