Este martes el Jefe de Estado colombiano devuelve el gesto a su vecino al viajar a Caracas y, con un mejor clima en las relaciones, se espera que esta sea la oportunidad para concretar lo trazado entre los mandatarios, especialmente en lo que tiene que ver con los temas comerciales y de seguridad.
La ex canciller María Emma Mejía lo describió a El Espectador como el paso de una fase de distensión a una de afianzamiento, porque dados los vínculos, los contactos políticos y diplomáticos lo que queda es traducir en hechos más concretos ese acercamiento.
Uno de los sectores más expectantes son los empresarios y, en consecuencia, el trabajo de la comisión económica. De hecho, del 8 al 12 de noviembre se celebrará en Caracas una primera ronda de negocios entre ambos países, pues antes de la ruptura de las relaciones se había registrado un intercambio bilateral de más de US$7.000 millones.
No obstante, como lo mencionó el propio Chávez el fin de semana, uno de los temas de conversación sería el de la extradición desde Colombia a Venezuela del supuesto narcotraficante Walid Makled, acusado de "delitos de tráfico ilícito de drogas, legitimación de capitales provenientes del narcotráfico, asociación para delinquir y homicidio".
Pero eso, a juicio de Mejía, no es para preocuparse: "Lo interesante es que los asuntos ya están directamente en manos de las comisiones presididas por los ministros de lado y lado. Hacía muchos años no se reunían y los propios presidentes son los que pueden plantear las preocupaciones que a cada lado existen precisamente para buscarle solución".
En días pasados Santos advirtió que "ojalá no se interponga alguien para ver cómo podemos volver a pelear, porque no es nuestra intención".
Según la ex canciller Colombia va por un buen camino hacia las relaciones sólidas con los vecinos, "hay un avance muy significativo. Lento, pero seguro, es una frase del común, creo que aplica muy bien aquí. No se ha pretendido darle soluciones inmediatas a todo, pero se ha ido avanzando en una forma que hace casi que irreversible nuestra relación".
No es la única optimista, el también ex ministro de Relaciones Exteriores Augusto Ramírez cree que ya podemos decir que hay reconciliación y cree conveniente mantener el ritmo de entrevistas periódicas entre los dos mandatarios.
"El clima está menos tenso y es que ha habido coincidencias enormes en la manera de actuar, por ejemplo, fue el presidente Santos quien tomó la iniciativa en el momento en que se atentaba contra el presidente de Ecuador, Rafael Correa, la visita del presidente a Brasil y la elección de Colombia al Consejo de Seguridad hace que el panorama sea muy interesante", puntualizó Ramírez.