El presidente Juan Manuel Santos, muy cercano al estilo de su antecesor Álvaro Uribe, a partir de este martes cambiará su estrategia de diálogo con los partidos.
El Jefe de Estado se empezará a reunir con los senadores y representantes de la mesa de unidad nacional, y no sólo con los jefes de las colectividades, como lo venía haciendo.
Así Santos se acerca a la estrategia de gobernabilidad que tenía Uribe, quien mantenía mensualmente varios encuentros con los legisladores para estudiar la agenda legislativa.
La primera cita del Jefe de Estado con los legisladores será con el partido de La U, colectividad del mandatario que ha sido ‘tentada’ por el expresidente Uribe a pasar a la oposición y unirse al Puro Centro Democrático.
La decisión de Santos de dar un giro a sus contactos con los parlamentarios obedece a que la relación entre Gobierno y Congreso quedó maltrecha por el accidentado trámite de la reforma a la justicia.
En medio de las mutuas acusaciones, la crisis que dejó la reforma apenas va a empezar a dirimirse y se espera que la coyuntura llegue a su fin.
El lío es que el Gobierno cuando ya se va a cumplir un mes de las sesiones en el Congreso no ha presentado ningún proyecto de interés en la agenda legislativa.
Temas como la reforma tributaria, la reforma a la salud, la reforma pensional y la misma reforma a la educación están estancados y su trámite es incierto en la agenda del Congreso.