Llamó la atención el juicio de los miembros del congreso del Centro Democrático que llegaron en bloque a escuchar la presentación del general (r) estadounidense, Colin Powell, en el Foro de El Espectador del pasado lunes. Sin embargo, no salieron muy contentos con el mensaje de paz y reconciliación que dejó en su presentación y en la entrevista que cerró el evento. Tal fue la frustración de los uribistas con lo que dijo el exsecretario de Estado de EE.UU., que a la salida se les escuchó decir a las senadoras Tania Vega y Susana Correa que era el colmo que “para maquillar el proceso de paz El Espectador y Caracol hayan traído a este comunista”. ¿Habrá alguien más tildado de comunista, alguna vez, en algún lugar del planeta, a quien comandó al ejército más poderoso del mundo cuando el peor enemigo era el comunismo?
Las paces
El miércoles, con motivo del anuncio de reanudación de las negociaciones de paz el próximo 10 de diciembre, la alegría de las partes fue tal que por primera vez posaron para las cámaras dándose la mano. Antes se habían cuidado de que este tipo de gestos fueran públicos. Sin embargo, la superación de la mayor crisis de los diálogos ameritó que Humberto de la Calle y Sergio Jaramillo se saludaran efusivamente con Iván Márquez y Pastor Alape.
El aguadeño
Entre el uribismo hubo indignación por la publicación, por parte de las Farc, de la foto de Pastor Alape, oriundo de Puerto Berrío, Antioquia, junto al secuestrado general Rubén Darío Alzate, pero no sólo por la violación de un pacto de confidencialidad con el gobierno Santos, sino porque el líder guerrillero lució sombrero aguadeño, para ellos símbolo de la derecha junto al sombrero vueltiao. Recordaron que Álvaro Uribe recibió en 2008 la Orden del Sombrero de Aguadas, el día de un consejo comunal en el que regañó a los generales de las Fuerzas Militares y les pidió “no dormirse en los laureles”. Entonces admitió: “Para lo único que tengo las manos suaves es para manejar el sombrero”.
Santos oficios
El nombramiento de Guillermo León Escobar Herrán como embajador en el Vaticano, anuncio hecho por Juan Manuel Santos en el Congreso Nacional de Cafeteros, sorprendió a algunos círculos políticos, pero no al entorno del presidente, pues es amigo del profesor de cardenales en Roma desde hace mucho tiempo. Por ejemplo, en la capital italiana fue anfitrión de la familia del jefe de Estado en pleno cuando Santos era ministro de Comercio Exterior. Les armó un recorrido con acceso a lugares de la Santa Sede que no todo mundo conoce. Otro detalle es que el teólogo Escobar es el primer diplomático que trabaja ante tres papas: Juan Pablo II, Benedicto XVI y Francisco.
Emociones encontradas
Los seguidores del valiente torero colombiano César Rincón no lo habían visto llorar tan seguido como durante las últimas semanas. En Bogotá echando discurso en medio de la frustración del cierre de la plaza de toros de Santamaría y esta semana en España, al recibir por parte de la Comunidad de Madrid el premio “por su labor cultural”. Fue en los Teatros del Canal, en un acto presidido por Ignacio González, presidente del gobierno local. Las lágrimas afloraron cuando se leyó: “El premio reconoce la aportación que César Rincón ha realizado con su toreo y sus éxitos a la historia del toreo en España, Francia y Colombia, especialmente en la plaza de toros de Las Ventas, por cuya puerta grande salió en cuatro ocasiones en la temporada de 1991, como así lo atestigua un azulejo que en su honor fue descubierto en la Monumental madrileña en 2011”. También fueron exaltados el cantante Raphael, la actriz Concha Velasco, el escritor Lorenzo Silva y el cineasta Santiago Segura.
Raíces afros
Tras ocho años de investigación, un recorrido musical por la fascinante historia y riqueza cultural del continente africano, la filósofa e historiadora Diana Uribe presentará el próximo miércoles su nuevo libro, África nuestra tercera raíz, que incluirá los relatos de la diáspora africana y la afrocolombianidad en un libro compuesto por tres capítulos y ocho audios que buscan visibilizar la parte ‘que todos tenemos’ de ese continente. Lo hizo con el respaldo editorial de Penguin Random House Mondadori y la Usaid.