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Alto turmequé: samperismo, pastranismo, duquismo y otros chismes

Los mejores confidenciales del poder en Colombia

11 de julio de 2020 - 06:13 p. m.
Foto: El Espectador
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De vacunas I

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En estos días de coronavirus leímos en los archivos del Instituto Nacional de Salud (INS) que Bernardo Samper Sordo (foto en el círculo) fue uno de sus fundadores. Tras haberse graduado de médico en la Universidad Nacional, en 1914, empezó a investigar sobre la rabia a partir de los testimonios de las familias de la capital del país y de las investigaciones del francés Louis Pasteur. Se fue a estudiar a Boston cómo fabricar vacunas y allí se encontró con otro bogotano, Jorge Martínez Santamaría; se aliaron, pidieron asesoría a la Escuela de Medicina Tropical de Londres y al Instituto Real de Salud Pública de Inglaterra, y a su regreso a Colombia fundaron, el 24 de enero de 1917, el Laboratorio Samper-Martínez (foto), lo que hoy es el INS. / Archivo El Espectador

De vacunas II

La historia oficial de la rabia en Colombia había empezado en 1903 con el gato de la casona de Antonio Samper Brush, fundador de la Empresa de Energía de Bogotá. Un día el animal atacó a una hija de don Antonio y a la empleada del servicio. Como en el país no había forma de combatir el letal virus, para salvarlas al industrial le tocó enviarlas en barco hasta Estados Unidos, donde fueron vacunadas. A raíz de ese episodio Samper Sordo, hijo de don Antonio, le anunció a la familia que estudiaría medicina. En 1895 otra hermana de él murió de difteria, porque la vacuna no llegó a tiempo de Europa y la familia empezó a importar suero antidiftérico, que conservaba entre cajas de madera y bloques de hielo, para auxiliar a los bogotanos contagiados.

De vacunas III

La primera vez que el expresidente Ernesto Samper Pizano supo de la importancia de su tío abuelo fue en la adolescencia, después de que un perro callejero los mordiera a él y a su hermano Daniel, el periodista. “Nos aplicaron un poco de inyecciones dolorosísimas en la barriga”, le dijo a El Espectador hace 12 años. Desde entonces se ocupó de que sus mascotas -en esa época la gata Diana, durante su presidencia la perra Chira y luego el schnauzer Piropo- estuvieran vacunados contra la rabia. La obsesión de los Samper se mantuvo hasta 1998, cuando Jorge Boshell Samper asumió como director del INS hasta 2003, un epidemiólogo, virólogo y patólogo que trabajó en hospitales públicos de Bogotá, ante la Organización Mundial de la Salud y como consultor de enfermedades virales para Oriente Medio.

Pastranismo insular

Aunque su cargo no suena mucho en Colombia, quien se anotó un triunfo político como presidente de la Internacional Demócrata de Centro (IDC) fue el expresidente Andrés Pastrana, quien este año le había apostado a la candidatura del ahora elegido presidente de República Dominicana, Luis Abinader. Pertenece al Partido Revolucionario Moderno y en mayo pasado, en plena recta final de la campaña, Pastrana le ayudó enviando un video en el que aseguró a los electores: “Es el hombre que necesitan”. El exmandatario colombiano estará entre los invitados a la posesión el próximo mes, pero un allegado dijo que no cree que asista por las restricciones de la pandemia. El propio presidente electo, empresario del turismo y dueño de una cementera, dio positivo de COVID-19 en junio pasado.

Devoto

El tuit del jueves del presidente Iván Duque para celebrar los 101 años de adoración a “nuestra Virgen de Chiquinquirá” desató miles de comentarios católicos a favor y de incrédulos en contra. Lo cierto es que en el Palacio de Nariño nos cuentan que su devoción por la “patrona de Colombia” ha sido de siempre, desde su casa y hasta su despacho, donde tiene una imagen de ella ante la que se santifica para cada jornada. Durante su campaña electoral y desde que comenzó la pandemia sus referencias a la Virgen son recurrentes. En marzo dijo: “Esta mañana me desperté pidiéndole que nos consagre como sociedad, que consagre a nuestras familias, a nuestros hijos, hermanos, abuelos, a nosotros, quienes tenemos responsabilidades, que nos dé salud para poder guiar los destinos de la nación, y créame, que esa patrona de Colombia nunca nos ha abandonado”.

Pantallazo

Un ciudadano de la costa Caribe, que se identifica como Tulio Almario, convocó esta semana en Change.org la campaña “¡Suspendan el programa diario Prevención y acción, del presidente Duque en televisión!”. Dice: “Han pasado más de tres meses desde que inició la transmisión para comunicar las acciones que está tomando en atención a la pandemia. Ha emitido más de 100 programas, todos los días durante aproximadamente una hora antes de los noticieros de la noche. Como televidente, estoy cansado de estas intervenciones”. El viernes pasado había recibido 34 mil firmas a favor. En Palacio no tienen intención alguna de suspender esa estrategia de comunicación, pues aseguran que va en línea con las recomendaciones internacionales, e incluso de la Organización Mundial de la Salud, para el manejo de la pandemia.

Con lupa

Al menos 77 especies nunca registradas de Thysanoptera, insectos microscópicos, fueron incluidas esta semana en la Colección Taxonómica Nacional de Insectos “Luis María Murillo” de Agrosavia y, en los próximos días, en la Colección de Entomológica del Instituto de Ciencias Naturales de la Universidad Nacional, sede Bogotá. Es el resultado del trabajo de investigadores que recorrieron durante cuatro años zonas de las regiones Caribe, Andina y Orinoquia de Colombia. Los animales miden menos de 2 milímetros, los llaman trips, habitan zonas agrícolas y fueron descubiertos en plantas frutales, hortalizas, malezas y plantas silvestres. Colombia tiene 133 especies, por ahora.

¿Oportunidad para el agro?

Mañana lunes la Superintendencia de Sociedades decidirá el futuro de uno de los procesos de la Ley 1116 más sonados en el país: la reorganización del Grupo Empresarial Americaflor. Este, que inició en 2013 y acumula acreencias por más de $215.000′000.000 (casi US$50 millones), se perfila como una oportunidad de encontrar recursos adicionales para el agro colombiano en medio de la actual coyuntura. Si el Banco Agrario, principal acreedor de la compañía, vota en favor del acuerdo, la institución recibirá un desembolso inmediato de $3.000′000.000, que podrían ser destinados a impulsar el sostenimiento de las familias en el golpeado campo nacional bajo la pandemia.

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