A siete meses de las elecciones regionales los riesgos por eventuales irregularidades son previsibles: influencia de los dineros del narcotráfico en las campañas, sabotaje a resultados por parte de hackers, sobornos a autoridades electorales, propaganda política antes del tiempo permitido y amenazas en zonas de regalías.
El registrador Carlos Ariel Sánchez contó que hay en proceso varias investigaciones a hackers porque son un peligro para las elecciones y el daño que pueden hacer se pudo demostrar en las presidenciales. “Se han hecho informes técnicos, pero todavía no están en etapa pública las investigaciones. Hubo allanamientos y me gustaría que se avanzara, porque es un riesgo elevado para la democracia”, agregó Sánchez.
Pero no es la única situación irregular. Según el presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Juan Pablo Cepero, así como se ha encontrado a candidatos haciendo propaganda política antes de tiempo, se ha visto que en algunos municipios las inscripciones para votar superan el censo electoral. Estas situaciones ocurren con mayor frecuencia en departamentos que reciben regalías y uno de los municipios con inconvenientes identificados es Castilla la Nueva, en Arauca.
“Tenemos en este momento 32 casos de denuncias de municipios. Se están haciendo investigaciones, porque se empezó a exhibir propaganda electoral sin cumplir la norma y no la retiraron”, dijo Cepero.
El director del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) para temas electorales en Colombia, Juan Fernando Londoño, advirtió que el narcotráfico es un negocio demasiado grande que genera más de US$13 mil millones anuales, dinero que por no contar con registros y manejarse en efectivo puede terminar fácilmente en campañas políticas.
Un sector que igualmente representa un riesgo para la manipulación electoral es la explotación de minas ilegales, que según el procurador Alejandro Ordóñez, “si no hay articulación, la institucionalidad puede salir afectada”.