La Comisión Primera de la Cámara de Representantes aprobó este martes, en primer debate, el proyecto de acto legislativo que busca la unificación de “las elecciones nacionales y locales y se amplía el período de mandato”, lo que, en efecto, haría que a las autoridades locales, como alcaldes y gobernadores, que hayan sido elegidos en las pasadas elecciones se les extendería el mandato hasta el 19 de julio de 2022.
El articulado fue aprobado tal y como venía en la ponencia, a excepción del artículo 2, que establecía listas cerradas y bloqueadas para que la elección de los candidatos por partidos se hiciera a través de mecanismo de democracia interna.
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Sin duda, el artículo que ha generado más polémica es el que tiene que ver con la extensión de los períodos de los actuales mandatarios, debido a que, en caso de que el proyecto sea aprobado, las elecciones locales no se realizarían en octubre de 2019, como está previsto hasta este momento, sino en el segundo domingo del mes de marzo de 2022.
Desde que se radicó, el proyecto ha recibido varias críticas, sobre todo de la oposición, que no considera viable aumentar el período de los actuales mandatarios.
“Este proyecto es un adefesio. Empezó con la unificación de períodos, y ya vamos en aumentarles el periodo al presidente, vicepresidente, alcaldes y gobernadores. Cuando uno es buen gobernante no necesita más del tiempo que le dan”, dijo la representante Ángela María Robledo. Y agregó: “Esto es un galimatías, porque aquí nos estamos abrogando un derecho: sustituir al constituyente primario, que fue quien definió a sus gobernantes por un período. Si quieren hacer esto, entonces citen a una constituyente”.
Algunos, como el representante Germán Navas Talero, del Polo Democrático, insisten en llamar a esta iniciativa como un gran mico, a pesar de que el título del proyecto contempla la extensión del mandato de los actuales alcaldes. “El mico es lo que es ajeno al árbol, el árbol están las manzanas. Si usted le mete una pera es lo que lo hace distinta. Cuando usted está legislando sobre una materia y le cuelga una pera, esa pera es el mico”.
“No podemos acostumbrarnos a que los proyectos que no nos gusten los tildemos de micos”, señaló el representante Gabriel Santos, del Centro Democrático.
Por su parte, quienes defienden el proyecto señalan que con este sólo se está cumpliendo con lo que ya dice la Constitución, en cuanto a que los planes de desarrollo locales y nacional tengan una coincidencia en su ejecución. “Cumplir con la Constitución no es violarla. La Constitución nos exige que los planes de desarrollo estén bajo esa perspectiva (coincidir con la implementación nacional y regional). Es más peligroso recortar periodos que alargar”, expresó el representante César Lorduy, de Cambio Radical.