La Personería de Bogotá se convirtió en el ‘trofeo’ de las diferentes fuerzas políticas que componen el Concejo de la capital. Lo único claro a pocas horas de la elección es que los Progresistas, del alcalde Gustavo Petro Urrego, quedaron por fuera de toda posibilidad frente a la unidad política que hoy manda en el cabildo.
Todo indica que la Personería no sale de entre Alberto Casas, Carlos Camargo, Ricardo Cañón o Marco Tulio Gutiérrez.
De Casas, se sabe que fue candidato a Defensor del Pueblo y a Contralor de Cundinamarca sin ser elegido en ninguna de las dos ocasiones.
De Camargo, dicen en los pasillos del Concejo, es apadrinado por el registrador Carlos Ariel Sánchez pero él lo niega. Algunos consideran que Camargo ya cuenta con el aval de gran parte de los concejales.
De Gutiérrez, que es el presidente ejecutivo de Conaltur, y al venir del sector transportador, algunos consideran que no habría independencia, más aún cuando se acerca la contratación del Sistema Integrado de Transporte (SITP).
De Cañón, señalan que salió declarado insubsistente del Procuraduría y allí no dejó amigos. Se habla que su campaña la impulsa el concejal Antonio Sanguino, uno de los llamados a interrogatorio por el escándalo de contratación.
Avanzan las reuniones entre concejales más antiguos mientras que los jóvenes observan y al final se suman con el único fin de no quedar por fuera de alguna de las únicas fuentes de poder que dejó libres el alcalde Petro y que entre otras servirán para investigar su accionar como mandatario de los capitalinos.