A raíz de los numerosos casos de maltrato animal que se han registrado en diferentes regiones del país durante las últimas semanas, la Procuraduría General presentó el resultado de un trabajo de seguimiento al cumplimiento de las leyes y normas encaminadas a la protección de los animales en el país. Las conclusiones no son alentadoras.
El ente de control le solicitó a las alcaldías municipales informar sobre los avances en la constitución de las juntas defensoras de animales -establecidas en la Ley 5ª de 1972 con carácter de obligatoriedad- además del número de casos de maltrato animal reportados y las sanciones impuestas por ese motivo.
Los datos obtenidos señalaron que las especies más maltratadas son los equinos, con un 54%, seguida por los caninos con el 38%, los bovinos en un 5% y los felinos con el 3%; sin embargo, la cantidad de casos de maltrato no se corresponde con las sanciones impuestas. “El alto porcentaje de maltrato sobre caninos y equinos, que confirma este informe, demuestra que no existe una correlación entre el servicio que prestan los animales domésticos en este caso, como son la compañía o la defensa en el caso de los caninos, hasta la fuente de manutención y /o de transporte, en el caso de los equinos. La inconciencia existente al respecto demuestra la poca y casi nula consideración existente sobre estas especies, aprovechando la domesticación y sumisión de las mismas”, reza el documento.
De acuerdo con el Ministerio Público, a través de la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios, es claro que la normativa existente respecto al tema es ineficaz “ y obsoleta, ya que no obstante el hecho de que el 70 % de los municipios cuenta con juntas defensoras de animales constituidas, esta figura se queda en el papel, por este motivo, el órgano de control recomendó la actualización de la misma, en concordancia con el nuevo Estatuto de Protección Animal, la Ley 1774 de 2016”, aseguró la Procuraduría.
Asimismo, el organismo destacó la importancia de que se incorpore tanto en las autoridades como en los ciudadanos una cultura de respeto y protección hacia los animales, aunque es claro que en los últimos tiempos se ha notado una sensibilización respecto al tema. “Si bien los casos de maltrato animal se siguen presentando en un número muy alto, también ha habido una sensibilización frente al tema, que se hace evidente en las denuncias por parte de los ciudadanos”, concluye la Procuraduría.