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Campaña electoral en medio de agravios

A menos de ocho semanas de las elecciones presidenciales, se comienza a ver que la campaña se encamina a un “toconsan”, es decir, “todos contra Santos”.

01 de abril de 2014 - 03:36 p. m.
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“No quiero caer en el juego de permitir que esta contienda se convierta en una pelea (…) tenemos que hacer que el debate sea de propuestas y no de agravios”. Así respondió, inicialmente, el candidato vicepresidencial dela Unidad Nacional, Germán Vargas Lleras, a la carta que le envió el viernes pasado el también aspirante a la Vicepresidencia del Partido Conservador, Camilo Gómez, en la que le pedía hacer pública su relación de amistad con los empresarios del aseo en Bogotá, Felipe Jaramillo y Alberto Ríos. “Colombia está cansada de la falta de transparencia y la corrupción”, le decía el excomisionado de paz en dicha misiva.

Y hay que decir “inicialmente”, porque después de invitar a que la campaña fuera de ideas, desde Pereira, donde estuvo de campaña este fin de semana, Vargas Lleras pasó a la ofensiva al señalar que Camilo Gómez “no tiene la autoridad moral para hablar de corrupción”, cuando en el actual Gobierno solicitó que se designara a su exesposa en un consulado de Estados Unidos, o “cuando acudió al Estado colombiano para que lo contrataran en varias entidades”. Y concluyó: “Cuando alguien no tiene nada que decir, dice ese tipo de cosas”.

Gómez salió esta mañana a ripostar y en entrevista con Blu Radio aseguró que Vargas Lleras estaba eludiendo responder y negó haber pedido contratos al Gobierno. Asimismo, señaló que su exesposa es funcionaria de la Cancillería desde hace 12 años y no la nombró Santos. “Que me diga el doctor Vargas Lleras qué contratos tengo yo con el Gobierno Nacional o con el Estado”, insistió el exfuncionario, hablando de que lo que le querían hacer era un “matoneo” a su exesposa, que vive de su sueldo como cónsul.

Un toma y dame en el que ha caído la campaña electoral por la primera magistratura del Estado y que según César Caballero, director de Cifras y Conceptos, es lo que deriva en la apatía y el malestar de la gente que hoy se ve en las encuestas. Y es que en el más reciente sondeo de esta firma, el voto en blanco (con 26%) les gana a todos, incluido el presidente Juan Manuel Santos, que con 23% en intención de voto es el primero de los candidatos.

Lo que se ve claramente es que el proceso se ha convertido en algo así como un “toconsan”, es decir “todos contra Santos”. Es así como el candidato del Centro Democrático, Óscar Iván Zuluaga, desde Cali –donde anda de gira— prometió que “recuperará la seguridad ciudadana perdida durante el gobierno Santos, que ha sido incapaz de ejercer el control sobre la criminalidad en las ciudades”. A su vez, Carlos Holmes Trujillo, su fórmula vicepresidencia, dice que “Santos nos engañó, resolvió hacer lo que se le dio la gana y la seguridad se deterioró en todo el territorio nacional”.

Y ni qué decir de los ataques de la candidata presidencial del Partido Conservador, Marta Lucía Ramírez, quien en su recorrido el fin de semana por el Valle, Cauca y Nariño, también enfiló baterías contra el presidente-candidato. “Queremos una región próspera, de oportunidades y sin violencia. El Gobierno ha decidido esconder al Pacífico incluso de la comunidad internacional, como lo hizo con la Cumbre del Pacífico, lo hizo porque le da pena ver el abandono en que ha tenido a esta región por cuatro años”, sentenció.

Ahora, aunque se pide una campaña de propuestas e ideas, está demostrado que en las toldas reeleccionistas de Santos y Vargas Lleras tampoco se van a quedar callados y que están dispuestos a responder a los cuestionamientos. Así por ejemplo, en Neiva, el sábado pasado, el presidente-candidato aprovechó para tirar sus buenas pullas a quienes lo critican por e proceso de paz con las Farc: “Hay unos que sienten que la paz no la merecemos. Enemigos de la paz que prefieren que continuemos en la guerra. Enemigos de la paz que quieren que el miedo siga reinando en Colombia. Pero a esos les decimos: ¡No pasarán! A esos les decimos: queremos la paz y seguiremos luchando por lograr ese objetivo”.

Faltan menos de ocho semanas para la cita en las urnas y hasta el momento la gente ve pocas propuestas concretas y muchos ataques, incluso personales. Las mismas encuestas revelan que hay cansancio frente a la polarización y de ahí que el voto en blanco y el nivel de los indecisos sean tan alto. Y que la gente está más preocupada por temas de empleo, buena salud, buena educación, aspectos sociales, incluso por encima de las negociaciones con la guerrilla en La Habana.

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Claro, hay que considerar que esas maneras de llevar el proceso obedecen a calculadas estrategias de cada campaña. Hoy es claro que no habrá ganador en primera vuelta, aunque Santos sigue teniendo el primer lugar en la intención de voto. El objetivo entonces es forzar una segunda vuelta donde entran a jugar las alianzas y cualquier cosa puede pasar. Y ahí sí que se va a ver en toda su dimensión el “toconsan”, mientras el pueblo sigue esperando que le hablen de lo que realmente le interesa.
 

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