Desde temprano, el expresidente Álvaro Uribe anunció en su cuenta de Twitter que la colectividad que lidera, el Centro Democrático, iba a realizar un importante pronunciamiento sobre el paro nacional, que ya cumple más de una semana. La campaña de expectativa hacía referencia a la invitación al partido a abrir mesas de diálogo regional de forma paralela al proceso que anunció el Gobierno.
“El Centro Democrático propone mesas de discusión regionales y locales, convocadas por gobernadores y alcaldes, además de los esfuerzos del Gobierno Nacional”, fue el mensaje del expresidente que vino acompañado de un comunicado de no más de tres párrafos. Esta propuesta se desarrollaría de forma paralela al diálogo citado por el presidente con diferentes sectores sociales.
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El partido de Gobierno aseguró que los mandatarios locales son los que deben llamar a mesas de discusión con “estudiantes, iglesias y confesiones religiosas, profesores, trabajadores, sindicalistas, empresarios, comerciantes, organizaciones gremiales, miembros de la reserva de la Fuerza Pública, y demás organizaciones de la sociedad civil”.
Para el Centro Democrático, dichos espacios deben servir para tratar temas locales para “conducir a la superación del profundo daño que se le está causando al país”. En un mismo sentido, la colectividad aseveró que no puede forzarse el dialogo por “la violencia y la delincuencia”.
Para el partido que puso al presidente Duque, los hechos de violencia deben pararse lo más pronto posible, debido a que “ahondan las quiebras, el desempleo y la pobreza” y no permiten la superación de la pandemia. Por último, el partido fundado por Uribe aseveró que tiene toda la disposición de escuchar.
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Estas declaraciones contrastan con posiciones de la colectividad que habían sido criticadas en días pasados. El martes, el Centro Democrático comenzó a poner sobre la mesa la posibilidad de que el presidente invocara la conmoción interior para hacerle frente al paro. Esta solicitud fue criticada por autoritaria y por ser un aliciente a los desórdenes en medio de las movilizaciones.
En un mismo sentido, el expresidente Uribe ha sido señalado de supuestamente incentivar la violencia en las movilizaciones, esto debido a mensajes por Twitter que han sido catalogados como incendiarios. Es el caso de un trino que fue borrado por la propia red social por “glorificar la violencia”.