El senador Gustavo Petro sigue insistiendo en que su lucha en el Polo Democrático Alternativo terminó. Dice que esa colectividad está dirigida por una “alianza entre el clientelismo y la izquierda extrema”, y que se arrepiente de haber invitado al partido a los miembros de Alianza Democrática entre ellos Carlos Gaviria.
A pesar de todo eso, asegura que no se va del Polo porque no va a “poner en una disyuntiva” a sus seguidores. En diálogo con El Espectador, contó todo sobre el nuevo movimiento que acaba de fundar.
¿Se va o no se va del Polo?
Tomé la decisión de llevar a cabo la unión entre el Polo y Alternativa Democrática. Me arrepiento. Quise hacer confluir dos proyectos de izquierda totalmente diferentes… No me voy del Polo porque no quiero que miles de militantes entren en la disyuntiva de tener que salirse del partido. Dejemos, mejor, que el radicalismo y el clientelismo, que dirigen el Polo, tomen sus decisiones. Dejemos que el Polo nos expulse.
¿Entonces, a pesar de que en el congreso del Polo le aprobaron sus propuestas, las diferencias con Carlos Gaviria son irreconciliables?
A menos de que haya un cambio en la mentalidad. Porque en este momento hay el surgimiento de una especie de fuerza en el Polo, que es la que determina el gran fracaso de la colectividad: se trata del clientelismo. Hay una alianza entre clientelismo e izquierda extrema que Gaviria decidió abanderar.
¿Qué opina de quienes dicen que usted es un mal perdedor?
No porque a mí me aprobaron absolutamente todas mis tesis en el congreso. Lo que pasa es que la dirección no va a mover ninguno de esos temas. Es un triunfo pírrico porque no se va a volver realidad.
Entonces, ¿qué va a hacer?
Mi lucha interna en el Polo ha terminado. La dirigencia del partido cayó en el clientelismo, así que pienso hacer otras cosas.
Un nuevo movimiento…
La lista 19 deja de existir, pero se constituye en un espacio organizativo autónomo que se llama Espacio de la Izquierda Democrática. Va a tener gente de afuera y de adentro del Polo.
¿Su candidatura la inscribiría por esa organización?
No va a tener personería jurídica por ahora. Va a tener una dirección autónoma, cada sector podrá tener la oportunidad de participar en esa dirección. Le diremos a los partidos que transformen la reunión del 12 de marzo, que está convocada como un frente antirreelección, en un primer encuentro para construir una convergencia democrática alrededor de un programa de gobierno con una candidatura común.
¿A quiénes va a invitar para que lo acompañen?
Las propuestas las queremos discutir con Mockus, con el Partido Liberal, con el movimiento indígena, con el movimiento de víctimas, con Fajardo, con el Polo…
¿Y si en el Polo dicen que no?
Eso significaría que el Polo se pondría en contra de sus propias bases y quedaría marginado de la convergencia democrática.
Va a invitar a alianzas al Partido Liberal que, a su vez, está buscando pactos con Germán Vargas Lleras…
Eso es asunto de los liberales.
La condición para pertenecer al movimiento es estar en contra de la reelección de Uribe…
Ese es el discurso del senador Jaime Dussán… Cuando hablamos de un programa común hablamos de buscar puntos de encuentro, de tener un programa que vaya más allá de eso.
¿Cuántas personas tiene el movimiento?
Si lo miras en términos de los delegados con los que participamos en el congreso, serían unos 300…
¿Y Lucho Garzón lo acompañaría?
Pues sus representantes estuvieron en la reunión que sostuvimos esta semana. Sus tesis, las de María Emma Mejía y las mías coinciden. Ellos verán.